|
Padre
Nuestro
(Jesús)
Padre
nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén
Oración
Franciscana por la paz
(San
Francisco de Asís)
¡Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Oh, Maestro! Que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
Desiderata
(Encontrado
en la vieja iglesia de Saint Paul, Baltimore. Fechado en 1692)
Anda
plácidamente entre el ruido y la
prisa, y recuerda que paz puede haber en el
silencio. Vive en buenos términos con todas
las personas, todo lo que puedas sin rendirte.
Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a
los demás, incluso al aburrido y al ignorante,
ellos también tienen su historia. Evita las
personas ruidosas y agresivas, son vejaciones al
espíritu. Si te comparas con otros puedes
volverte vanidoso y amargo porque siempre
habrá personas más grandes y más pequeñas
que tú. Disfruta de tus logros así como de tus
planes. Mantén el interés en tu propia carrera,
aunque sea humilde; es una verdadera posesión
en las cambiantes fortunas del tiempo.
Usa la precaución en tus negocios porque el
mundo está lleno de trampas. Pero no por eso
te ciegues a la virtud que pueda existir; mucha
gente lucha por altos ideales y en todas partes
la vida está llena de heroísmo. Se tú
mismo.
Especialmente no finjas afectos. Tampoco
seas cínico respecto del amor; porque frente a
toda aridez y desencanto el amor es perenne
como la hierba. Recoge mansamente el consejo
de los años, renunciando graciosamente a
las cosas de juventud. Nutre tu fuerza espiritual
para que te proteja en la desgracia repentina.
Pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se amable contigo
mismo. Tú eres una criatura del universo, no
menos que los árboles y las estrellas; tú tienes
derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no,
sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de
cualquier modo que lo concibas y cualesquiera
sean tus trabajos y aspiraciones, mantén, en la
ruidosa confusión, paz con tu alma. Con todas
sus farsas, trabajos y sueños rotos, este sigue
siendo un mundo hermoso. Ten cuidado.
Esfuérzate en ser feliz.
Oración
para reconciliar
(La
SEICHO-NO-IE. Grupo de oración en Brasil)
Yo te perdone y tu me perdonaste, tu y yo somos uno solo delante
de Dios
Yo te amo y tu me amas también; tu y yo somos uno solo
delante de Dios
Yo te agradezco a ti y tu me agradeces a mí. Gracias,
gracias, gracias...
No existe mas ningún resentimiento entre nosotros
Oro sinceramente por tu felicidad. Sé cada vez más
feliz
Dios te perdono, por tanto yo también te perdono.
Ya perdone a todas las personas y acojo a todas ellas con
el amor de Dios.
De la misma forma, Dios me perdona los errores y me acoge
con su inmenso amor
Letanía
de la Misericordia Divina
Señor,
ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo,
óyenos: Jesucristo escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que sois Un solo y verdadero Dios,
ten piedad
De nosotros.
Bendíceme
Señor
(Autor:
José de Jesús y María)
Padre
Celestial, Dios Todopoderoso.
Con humildad vengo ante tu Presencia. Que gozo tan grande
es venir ante Ti.
Te doy gracias y te alabo por tu Majestad Infinita, tu Omnipotencia
y tus Perfecciones.
Por favor perdóname todos mis pecados.
Señor, vengo ante Ti en mi nadaísmo.
Quiero adorarte, quiero amarte con todo mi corazón,
con toda mi mente, con toda mi alma y con toda mi fortaleza.
Quiero arder con deseo de Ti como un ángel.
Te necesito mi Señor, No soy nada sin Ti.
Te pido que me levantes ante tu Gloria.
Brilla tu luz sobre mí, permíteme caminar contigo
y hacer siempre tu santa voluntad, protégeme y bendíceme
O Señor Misericordioso.
Lléname con tu Espíritu Santo, concédeme
Paz, Amor y Gozo.
Sáname.
Bendíceme y santifícame O Señor.
Hazme una bendición para todos aquellos a mí
alrededor.
Amén.
Oración
que rezan las Misioneras de la Caridad
(Orden
de la Madre Teresa de Calcuta)
(Autora:
MadreTeresa de Calcuta)
"Oh, amado Jesús. Ayúdame a esparcir Tu
fragancia por donde quiera que vaya.
Inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida. Penetra y posee
todo mi ser tan completamente, que mi vida entera sea un resplandor
de la Tuya.
Brilla a través de mí y permanece tan dentro
de mí, que cada alma con que me encuentre pueda sentir
Tu presencia en la mía.
¡Permite que no me vean a mi sino solamente a Jesús!
Quédate conmigo y empezaré a resplandecer como
Tú, a brillar tanto que pueda ser una luz para los
demás. La luz Oh, Jesús, vendrá toda
de Ti, nada de ella será mía; serás Tú
quien resplandezca sobre los demás a través
de mí. Brillando sobre quienes me rodean, permíteme
alabarte como más te gusta. Permíteme predicarte
sin predicar, no con palabras sino a través de mi ejemplo,
a través de la fuerza atractiva, de la influencia armoniosa
de todo lo que haga, de la inefable plenitud del amor que
existe en mi corazón por Ti.
Amen."
Gloria
(La
Iglesia Católica)
Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor. Por tu inmensa Gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Hijo Único, Jesucristo, Señor Dios,
cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros;
Tu que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras súplicas;
Tu que estas sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros.
Porque
solo Tu eres santo, solo Tu, Señor, solo Tu, Altísimo
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios
el Padre. Amen
|