Cantando a Sai Baba "Amen mi incertidumbre"
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"Cantando la experiencia con Sai Baba"

Parte II

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El 6 de febrero, en Darshan de la tarde.

El 6 de febrero me tocó quinta fila en el Darshan de la tarde. Sentada en el Hall, aprovechaba la hora de espera para que Sai saliera de Su casa, leyendo un libro, trataba de concentrarme en la lectura pues, acababa de tener un altercado con la mujer que estaba sentada atrás de mí, todavía estaba en el proceso de acostumbrarme a sentarme en el piso rodeada de tantas mujeres con aquel clima tan caluroso.

Cuando Sai Baba entró al Hall, recuerdo que volteé a verlo y claramente escuché que una voz en español me preguntó:
--¿Ya no Me tienes miedo?
A lo que respondí:
--No, Baba.
-- ¿No tienes miedo? --, volvió a preguntar.
--No Baba --respondí--. Tú y yo somos uno mismo y si es así, a Ti también te pasó todo igual que a mí. Tú estabas ahí. Tú eras yo, Tú eres yo. Perdóname Baba, nunca quise lastimarte. Te amo.

Nunca me había ocurrido algo como esto de escuchar voces en la cabeza, ni nada semejante. Era Sai Baba, no me cabe duda de ello. Por un instante pensé que Sai se refería a la reacción de haber volteado mi cuerpo al entregarle las cartas, como tratando de protegerme. Tengo la certeza de que Dios nunca deja de hablarte, pero nosotros hablamos tanto que es difícil escucharlo. Si te quedas callado interiormente puedes escuchar la voz de Dios hablándote, u otras veces, como en ese momento, llegará por sí sola.
En ese instante comprendí que toda mi vida había caminado de la mano con Él, que yo no era mala persona y que con Su infinito amor, me daba la gracia de entender las cosas a mi ritmo.

Toda mi vida pasó frente a mí en un segundo, lo entendí todo. Lágrimas de comprensión de toda una vida brotaron de mis ojos. Sai me regalaba una segunda oportunidad de vida con tan sólo haber tenido ese acercamiento en unos cuantos segundos.

Cuando pasó frente a mí lo vi de muy cerca, iba a agacharme como las otras veces, pero me mantuve erguida pues quería decirle de alguna manera que le había escuchado y que le daba las gracias una y mil veces por todo. Él siempre tan hermoso, tan lleno de amor, me quedé pensando en lo que había sentido y, de repente, se me ocurrió voltear para ver a quién le había dado entrevista.

Enorme fue mi sorpresa cuando vi caminando por el pasillo a un mexicano, vestido de blanco, luciendo la pañoleta tricolor y lleno de emoción, traté de enfocarlo bien. Lo vi, le vi la pañoleta, volví a verlo cien veces y sí era él. Me levanté de un salto mientras que una Sevadal me indicaba el camino para llegar a la desconocida y tan anhelada veranda, que es una pequeña explanada junto al cuarto de entrevistas. El camino fue eterno y espectacular.

Sobre las entrevistas y los grupos de cada país

Otra de las particularidades de Sai Baba es la de conceder entrevistas a personas, parejas, familias o grupos. Cuando Swami sale a caminar entre nosotros para darnos Su Darshan, recoge cartas, habla con algunas personas y según Su voluntad puede llamar o no a una entrevista. La palabra mágica que Él dirá es "go" --que en español significa "ve" --, porque generalmente Swami habla en inglés a los extranjeros. Después de seleccionar al grupo de personas que pueden ser de distintos países, religiones, clases sociales y edades, devotos o no, las personas caminan hasta la veranda donde se espera a Sai, quien en cuanto llega a este punto invita al grupo a pasar a un cuarto ubicado junto al Mandir.

Las personas entran a lo que es considerado como un umbral que te lleva al encuentro más cercano, a nivel físico, con el Avatar. Es un momento muy especial donde se pueden sentir nervios, emoción y una gran expectación, pero sobre todo una inmensa felicidad.

Sai nos recomienda que al llegar al Ashram busquemos al grupo de nuestros respectivos países, quienes se identificarán por usar pañoletas distintivas. Estos grupos facilitan, en su momento, la adaptación al lugar y son un apoyo para realizar servicio y algunas prácticas espirituales. Unirte al grupo de tu país no es obligatorio, como ninguna de las actividades que se realizan dentro del Ashram, pero sí es recomendable, sobre todo, en cuestiones de organización y unidad.

La primera entrevista con Sai Baba

Sentada en el mármol blanco de la veranda a casi dos metros del cuarto de entrevistas, las manos me temblaban, sólo podía pensar que iba a ver a Swami de muy cerca, cuando acabó de dar Su recorrido se nos acercó y preguntó:
-¿México?
Nos indicó entrar. Primero los caballeros y después las damas. Realmente nadie sabe con precisión por qué se utiliza este orden para entrar al cuarto de entrevistas, pero así sucede.

Entramos cuatro mexicanos, un hombre y tres mujeres, junto con unas encantadoras damas de la realeza europea, una familia y una pareja de hindúes. Swami Se sentó en Su silla de terciopelo marrón que gira, como de astronauta, y de repente de Su mano derecha, haciendo un movimiento circular materializó Vibhuti, se levantó y comenzó a repartirlo, en ese momento me di cuenta que da Vibhuti a las mujeres y sólo en algunos contados casos a los hombres. El verdadero significado de esto es también algo que únicamente Sai Baba sabe.

"El sentido óptico no puede visualizar toda la Verdad, sólo da una información falsa y nublada. Por ejemplo, hay muchos que observan mis acciones y declaran que mi naturaleza es tal o cual. Son incapaces de apreciar la santidad, la majestad, y la realidad eterna que Yo soy. El poder de Sai es ilimitado, se manifiesta por siempre. Todas las formas de "poder" están contenidas en esta palma de Sai."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974


La experiencia es personal

Pensé que a mí no me iba a dar Vibhuti, pero recibí de Sus manos una piedrita de esta ceniza sagrada y nos indicó comerlo. En ese preciso momento recuerdo haber pensado, basándome en información total y absolutamente falsa que había recibido en México, que si comía el Vibhuti que Sai te da, como quien dice, acabadito de hacer, podía caer gravemente enferma, pero vi el Vibhuti, mire a Sai y no lo pensé más, me dije:
--Pues aunque me muera me lo como.
Es muy común recibir información falsa de personas o grupos en India o en el país de cada uno. Pareciera ser que estas personas ignoran que entre tú y Dios, o bien, entre tu Maestro y tú, no hay ni habrá nunca intermediarios.

Las experiencias son completamente personales para cada cual. Cuando uno es "nuevo" en el camino de la espiritualidad puede ser presa fácil de este tipo de personas y no es porque necesariamente sean mal intencionadas o ignorantes, simplemente hay que recordar que la vivencia es única y personal.

En la entrevista Sai Baba hablaba y bromeaba con nosotros, estaba de muy buen humor, yo trataba de comprender lo que decía sin mucho éxito, supongo que por la emoción y también por el idioma. Estar ahí con Él era algo fuera de todo lo conocido por mí hasta ese momento, recuerdo haber pensado que si alguna vez tuve un sentimiento similar al miedo, en esos instantes se disolvía como azúcar en el agua… Realmente no había por qué temer.

La primera materialización que vi

De repente, haciendo un movimiento circular con Su mano derecha, Swami materializó un anillo de gran tamaño. Era de oro amarillo y forma oval, con un "S" formada de pequeños diamantes en el centro, mismo que cambió por otro de un solo diamante después de un rato pues parecía haber escuchado los pensamientos de la mujer a quien se lo había dado ya que le preguntó si eran muchos diamantes. Esta es la primera materialización que vi, recuerdo que no me impactó, ni siquiera me sorprendió. Había leído en libros sobre Sai Baba que ver hacer esto era impresionante, pensé que sí, era muy bonito pero para mí esto era realmente lo menos que Sai Baba sabía hacer. ¿Cómo explicar lo de las materializaciones de Swami? Pueden ser desde pequeños objetos como anillos, pulseras, broches, relojes, etcétera. Así como objetos fuera de lo común, como comida recién hecha, frutas, especies y, por supuesto, Vibhuti, entre muchas cosas más, incluso agua.

"No intenten conocerme por medio de los ojos externos. Cuando van a un templo y se paran frente a la Imagen de Dios, ustedes oran con los ojos cerrados, ¿no es cierto? ¿Por qué? Porque sienten que sólo el ojo interno de la Sabiduría les puede revelar a Dios. Por lo tanto, no anhelen de mí objetos materiales triviales, pero, anhélenme a Mí, y serán recompensados. Esto no significa que no deben recibir cualquier objeto que Yo les doy como signo de Gracia nacida de la plenitud del Amor."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974

Un amigo de Tijuana, con quien Swami había jugado una de Sus Lilas , dijo que era cierto que Sai podía materializar cosas, pero dudaba que Él pudiera sacar agua de Su mano, después de haber dicho esto tuvo una entrevista y lo que Sai Baba materializó para él fue nada más y nada menos que agua. Swami dice que las materializaciones son algo así como su tarjeta de presentación. Uno siempre tiene la ilusión de que Sai le regale un anillo o algún objeto. Unos días después de la entrevista salí del Ashram y me compré un hermoso anillo de plata con una amatista enorme e imaginé que Swami también lo había hecho para mí, después de todo quien sino Dios puede hacer plata y amatistas.

"Les diré por qué doy estos anillos, talismanes, rosarios, etcétera. Lo hago sólo para señalar el vínculo entre Mí y aquellos a quienes se los doy. Cuando la calamidad les sobrevenga, el objeto regalado vendrá a Mí en un relámpago y regresará también en un relámpago llevándoles de Mí la reparadora Gracia de la protección. Esa Gracia está disponible para todos los que Me invocan en cualquier Nombre o Forma, no solamente para los que reciben estos regalos. El Amor es el vínculo que gana la Gracia."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974

Entrevista privada para el grupo

En la entrevista, Sai comenzó a llamar a grupos de personas por separado dentro de un segundo cuarto, para hablar con ellos, esto se conoce como entrevista privada, para tratar algún asunto en específico. Cuando llegó el momento para el grupo mexicano de pasar al cuarto de entrevistas privado, Sai nos mostró donde sentarnos, quedé sentada exactamente frente de Él, y comenzó a hablar con nosotros, de repente Se volteó hacia mí, preguntándome en inglés, que es comúnmente el idioma que utiliza para las entrevistas:
--¿Y tú, cómo estás?
-- Feliz - contesté, pero se lo dije con desgano, un feliz muy mediocre, muy simple.
Haciéndose el sorprendido por mi respuesta y como diciéndome tantos esfuerzos para que pudieras venir y tú simplemente estás feliz, como si no me hubiera escuchado me dijo:
-- ¿Qué?
-- Muy, muy feliz --, volví a responder, porque realmente estaba muy feliz, pero eran muchas emociones nuevas al mismo tiempo.

La persona que estaba junto a mí, no dejaba de preguntarle cosas a Sai Baba y Él con toda tranquilidad respondía. Por un momento llegué a preguntarme cómo era posible que Él lo supiera todo, hasta después caí en la cuenta de que Él era Dios y que lo tenía enfrente de mí. Sai volteó hacia mí de nueva cuenta y me preguntó qué hacía. Yo entendí que en ese momento y sosteniendo el libro de "Cultura y Espiritualidad" que no sé por qué había llevado conmigo a la entrevista y que de cierta manera me había servido para secar el sudor de mis manos, mostrándoselo, le dije:
-- Estudiando, Swami - lo que me había pasado haciendo frenéticamente, desde el día que terminé los estudios universitarios. Quien se encontraba junto a mí me dijo que Él se refería a lo que hacía en México, entonces le dije el "enorme" titulo del puesto que ocupaba en la empresa. Recuerdo que Él movió la cabeza en forma negativa y me dijo:
-- Eso no es bueno para ti, te hace inestable.
A lo cual le conteste en español como le hubiera dicho a un amigo:
-- ¿Verdad que sí? -- , pues era verdad y yo lo sabía.

Swami continuó conversando por unos momentos más con mis tres compañeros y, de repente, Se levantó, la entrevista privada había terminado. Ya afuera, en el primer cuarto de entrevistas, una persona se quejaba amargamente con Sai Baba de lo terriblemente aburrida que era su vida. Sai le dijo que hiciera todo con amor: pensar, actuar y hablar todo con amor y que así su vida cambiaría. En una entrevista, Swami no habla sólo para una persona aunque en ese momento Le esté contestando. El mensaje va para quien logre escucharlo y entenderlo. En aquellos momentos supe que no podía hacerle todas las preguntas que hubiera querido, de repente, ya en la sala con todos los demás me di cuenta de que no había preguntado por mi familia, ni mi próxima beca en Austria para estudiar la Maestría, por nada y sentí un fuerte sentimiento de enojo. Una joven hindú le dijo que quería trabajar para Él y yo desde el fondo del cuarto, internamente brincaba y trataba de llamar Su atención para decirle que yo también quería trabajar para Él, que lo que Él decidiera para mí estaría bien.

Mientras transcurría la entrevista, cualquier tipo de temor fue desapareciendo y ya éramos los mejores amigos. Yo trataba de poner toda mi atención a lo que Él decía, me di cuenta que realmente estaba ahí, que no era un sueño. Él me había mandado llamar desde México. Él me había preparado quizás toda mi vida para este momento. Él lo sabe todo. Él se ha ocupado de mí y yo simplemente… le doy mi vida a este Señor.

Recordé que me habían dicho que si pones atención y te quedas calladita podrás escuchar las respuestas que Sai te da mentalmente, pero yo con tantas cosas no oía nada y continué poniéndome furiosa. Experimenté todo una gama de sentimientos, creo que cambiaban a cada minuto: feliz, enojada, expectante, curiosa, sorprendida, impaciente, pero sin lugar a duda, los sentimientos de amor y amistad fueron los que más se hicieron presentes.

Algo increíble que sucedió en la entrevista, es que pude ver claramente que cuando alguien Le hacía una pregunta a Sai, Él volteaba al cielo, como viendo algo. Cuando Sai hacía esto, pude ver como pequeñas galaxias de colores salían de sus ojos y se quedaban bailando frente a Su cara, para luego de un segundo desaparecer.

De repente Sai Baba se levantó de Su silla color marrón. La entrevista había terminado. Una mujer le pidió permiso para tocar Sus pies, Padanamaskar . Yo sólo quería inclinarme ante Él como he visto por muchos años hacerlo a mi Abuela María y así lo hice. Cuando levanté la cara por un segundo, Él estaba frente a mí casi rozándome los dedos de la mano con los dedos de Sus pies. La impresión fue tan fuerte que lo único que se me ocurrió fue volver a bajar la cabeza lo más rápido que pude, pasaron dos segundos más y Él me dijo:
-- Por favor, levántate -- me lo dijo en un tono muy firme, me levanté del piso como si hubiera tenido un resorte en las piernas y con Sus manos Me dio diez bolsitas blancas con Vibhuti. Por lo general, después de una entrevista Sai reparte estos pequeños regalos, a unos más a otros menos y a otros no les da. Supongo que esto es como la "medicina" que cada uno necesita, pero en realidad esto también, es algo que sólo Sai sabe. Al salir de la habitación ya sabía que quería decirle y al cruzar el umbral de la puerta, cuando pasé frente a Él le dije:
-- Te amo Swami.

Swami salió a la veranda

Salí de aquella habitación como en una nube y me senté en el Hall, a unos diez metros de la veranda. En esos momentos una señora se sentó a mi lado y comenzó a hablar de mil cosas a la vez, para mí sin la menor importancia. Volví de nueva cuenta a ponerme furiosa, cuando sentí perder totalmente el control y quise voltear hacia aquella mujer para gritarle que se callara. Vi salir a Sai Baba a la veranda del cuarto de entrevistas, quien me señaló y enérgicamente hizo la seña de esperar --que es cuando mueve Su Mano abierta de arriba hacia abajo--, con un sólo movimiento de Su mano y toda esa furia se trasformó en miel, en amor y tolerancia no sólo para esta mujer sino también para mí, después de esto vi a Sai regresar tranquilamente al interior del cuarto.

El hombre cae presa de la ira.

¿Quién está afectado por esta ira? No son los demás sino él mismo. Se dice: "La ira es el propio enemigo de uno, la paz es el escudo protector, la compasión es el verdadero pariente, la felicidad es realmente el cielo y la miseria el infierno."

(Verso en Télegu)

"Por esto, deben hacer esfuerzos por controlar su ira. No se consideren superiores a los demás".
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones del Mahashivaratri 40
Prashanti Nilayam, 12 de Marzo 2002

¿Silencio involuntario?

Al día siguiente de la entrevista se me comenzó a cerrar la garganta y no pude hablar como por una semana. Un psicólogo argentino que se encontraba en el Ashram dijo que era una especie de somatización resultado de una fuerte emoción. Pero para mí, no era problema, no hablaba y la verdad no quería hacerlo. Sin embargo al pasar unos días comencé a preocuparme, fui al Hospital de Sai Baba junto al Asrham y le escribí en un papelito a la Doctora que me atendió:
"Tuve entrevista con Sai Baba y no puedo hablar".
La Doctora me miró, analizó la situación y con una hermosa sonrisa me dijo que estaría bien y sí, a los dos días recuperé la fuerza de mi voz.

Con la llegada a Prashanthi Nilayam, la entrevista y la temporal pérdida de la voz, comencé a experimentar y a comprender poco a poco los procesos a nivel físico, emocional y espiritual que uno tiene ante la presencia del Avatar. No podemos esperar que inmediatamente después de plantar una semilla en la tierra, esta se convierta en árbol. Todos son procesos que nos llevan a encontrar respuestas maravillosas sobre nosotros mismos. Hay que caminar a nuestro ritmo y sin perder el compás que marque el Maestro.

El Mahashivaratri de 1999… a esta fiesta no me invitaron

El 14 de febrero, poco más de una semana después de la entrevista, fue la noche de Mahashivaratri . Recuerdo que había mucha expectación por dicha fiesta, yo no tenía idea de lo que significaba, ni de quién era Shiva , y mucho menos de lo que era un Lingam .
Supe por mi compañera Argentina de cuarto que en el Hall se cantaban bhajans toda la noche y decidí ir más que todo por curiosidad. Estaba atardeciendo cuando traté de entrar al Hall. Había tanta gente desesperada tratando de entrar, que al primer apachurrón que me tocó, decidí irme a dormir. En este tipo de celebraciones se reúnen una gran cantidad de personas y, en muchas ocasiones, van entrando al Hall conforme llegan, por eso, es común que la entrada se dificulte. Todos estarán ahí desde temprano y cuando por fin abren la reja podrás encontrarte en medio de una avalancha humana. En estos casos lo mejor es ser prudente, tener paciencia y no olvidar que todos estamos ahí impulsados por la misma devoción.

Sin embargo, regresé alrededor de las doce de la noche. Para mi sorpresa, me encontré con la entrada totalmente despejada y el Hall a menos de la mitad de su capacidad. Me senté tranquilamente y estuve ahí aproximadamente hasta las cinco de la mañana, escuchando y cantando a mi manera bhajans dedicados al Señor Shiva.


Descripción del Señor Shiva

"Con la luna creciente danzando, la cabellera enmarañada ondeando, las frescas aguas del Ganges fluyendo entre ella, con el ojo brillando en el entrecejo, el cuello púrpura fulgurando como el brillo de una mora negra, llevando pulseras de serpientes, y un cinturón de piel de serpiente, con todo el cuerpo entero cubierto de Vibuthi, la frente adornada con el punto Kum Kum, los labios enrojecidos por el jugo de la nuez de betel, los zarcillos de oro y diamantes pendiendo, con todo el cuerpo moreno resplandeciente el Señor de Kailasa apareció en persona."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 13 de marzo de 2002


Esa madrugada tuve mucho tiempo para pensar en todo lo que hasta ese momento había sucedido desde mi llegada al Ashram: la entrevista, los juegos de mi mente, los encuentros con Sai, el Museo, la Religión, el servicio, mi familia. Recuerdo que estaba muy contenta, liviana y sin auto juzgarme, fue una excelente ocasión para sentarme a platicar conmigo misma. Comencé a preguntarme qué era verdad y qué era mentira, por lo bueno y lo malo, por lo real y lo irreal, y me di cuenta de que por más que hubiera querido ya no podía sostener mi pasado entre las manos, porque ya no existía, ni tampoco mi futuro, sólo me quedaba estar aquí y ahora. ¿Qué era la Maya ?, ¿Acaso únicamente un mundo que mi mente había construido para mí? O tal vez, ¿una manera en la cual sobrevivir sin llegar nunca a la conciencia de que el mundo es mucho más que tierra y agua?


¿Para qué un nuevo corazón?

Recordé que cuando llegué al Nilayam casi no hablaba con nadie por estar concentrada en "estudiar". Pasaba los días en constante dialogo conmigo misma. La que siempre habló fue mi mente. Creo que en todo este proceso mi corazón se mantuvo callado, a la expectativa y de cierta manera opacado. Mi mente se llenó de información, se preparó…pero ¿para qué? ¿Cómo se prepara uno para tener un encuentro con la Divinidad, si no es abriendo el corazón? Había veces en que mi corazón no dejaba de palpitar muy fuerte, de repente estaba tranquilo y luego brincaba como queriendo salir del cuerpo, pensaba que estaba despertando. ¿Pero de qué quería hablar? Tenía la impresión de que mi mente quería ponerle adjetivos minimizadores y actitudes cobardes a las reacciones de mi corazón, que se animaba a hablar después de muchos años. Recuerdo que en ese tiempo le pedía a Sai Baba que cambiara este corazón que parecía ser de piedra. Tiempo después un amigo de Colombia que había tenido una entrevista me contó que Sai había dicho que para que pedíamos un nuevo corazón si el que tenemos es muy bueno.

Después de haber estado en el Hall, aproximadamente cinco horas, como a las cinco de la mañana, sin tener ningún motivo aparente, me levanté y me fui, no supe por qué, no estaba cansada, ni tenía sueño, simplemente me fui. Horas después, por mi compañera de cuarto, supe que Sai Baba había salido una hora después y de Su boca expelió el Lingam de Oro. Recuerdo haber pensado: Ni hablar, a esta fiesta no me invitaron.

El Lingam de Oro que expele por la boca de Sai Baba en Mahashivaratri, es quizá una de las máximas pruebas a nivel físico que este Avatar realiza mostrando así Su divinidad y no es que Sai tenga que demostrar nada a nadie, pero para nosotros los devotos es quizá el más grande símbolo de esperanza y amor por todos los seres del mundo.

"Para la protección de los virtuosos, para la destrucción de los malvados y para el establecimiento de la rectitud sobre una base firme, Yo encarno de edad en edad. Siempre que la desarmonía (ashanti) agobia al mundo, el Señor encarna en forma humana a fin de instituir los modos para obtener la paz espiritual suprema (Prashanti) y reeducar de nuevo a la humanidad los senderos de la paz. En la actualidad, la rivalidad y la discordia han robado la paz y la unidad a la familia, la escuela, la sociedad, las religiones, las ciudades, y el estado."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
23 de Noviembre de 1968.


Todo cambia

Después del Mahashivaratri todo volvió a cambiar como sucedió después de la ocasión que me tocó primera fila, la visita al Museo y la entrevista. Recuerdo haber pensado que era difícil decir realmente cuánto tiempo llevaba en el Ashram: un mes, diez días o cinco horas. Todos los días parecían ser iguales y a su vez, increíblemente diferentes. Me habían dicho que después de un mes de adaptación, se siente uno feliz y no es que fuera infeliz, pero hasta ese día me pregunté si realmente me había gustado estar en el Ashram de Sai Baba o no. No podía explicar muy bien lo que había ocurrido y es que simplemente mi universo interior cambiaba constantemente, reacomodándose una y otra vez.

Estaba confundida sobre cómo desarrollar las actividades y servicios dentro del Ashram. Empecé haciendo servicio en la cantina occidental, picando verdura una hora diaria, hasta que me salieron ampollas en los dedos y pensé que haría esto todos los días. Fui diario a estudiar al museo y pensé: "Jamás voy a dejar de hacer esto". Dejé de ir a la cantina por ir al museo. Sin embargo, en esos momentos no estaba ni en un lugar ni en otro sino en mi cuarto escribiendo mi diario. Yo sé que para mí es difícil tomar alguna disciplina pero aquello era ridículo. Una de las cosas importantes que cambiaron fue que al llegar al Ashram hablaba simplemente lo indispensable con mis compañeras de cuarto y con mi grupo mexicano, pero casi antes de cumplir un mes tenía conocidos por todas partes. Fue realmente muy bonito encontrar a personas que compartían los mismos sentimientos e ideas con respecto a Sai Baba.

Hay quienes dicen que al Ashram no se va a socializar. Empero, depende de cada cual. Para algunas personas podía ser parte importante de su Sadhana , como diría la Abuela María: "Si así sucede, por algo será." Para las personas que como yo, llegan al Ashram de Sai Baba sin tener mucha idea de las diferentes actividades y sus significados, los códigos de conducta, y sobre lo que es realmente importante, que son los objetivos y metas a los cuales cada uno aspira en cuanto a su proceso espiritual y de autoconocimiento, lo más recomendable es dejarse fluir con los acontecimientos y situaciones con los que se topa uno cara a cara, tener una sonrisa y el corazón abierto. Es necesario estar alerta, despiertos y caminar con pasos firmes a nuestro propio ritmo. La auto-indagación por medio de preguntarnos constantemente: ¿Cómo me siento? ¿Qué significó esta experiencia para mí?, ¿En qué parte de mi proceso me encuentro? ¿Cómo puedo armonizar esta nueva experiencia con mi vida? Es una dinámica que puede ayudar a que el Sadhana sea realmente un camino para hablar con la Divinidad que vive dentro de cada uno de nosotros.

"La verdadera práctica espiritual está en descubrir los propios errores y corregirlos. Esto implica abandonar las tendencias malvadas y desarrollar rasgos nobles. Esto es 'sa' 'dhana' o práctica espiritual. 'Sa' simboliza a la divinidad que es la personificación de todas las formas de riquezas (dhana)"
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 12 de marzo 2002


WhiteField

Aproximadamente un mes después de haber llegado a Puttaparthi, en la segunda quincena de febrero de 1999, Sai Baba se trasladó al Ashram de Brindavan , ubicado junto al poblado de Kadugody, a unos minutos de WhiteField. Y junto con Él partimos todos los devotos que nos encontrábamos en Prashanthi Nilayam. Brindavan es el otro Ashram de Sai Baba, cerca de Bangalore . Este Ashram es menos de la mitad de lo que es Prashanti Nilayam. Mujeres y hombres comparten el mismo edificio, sin dejar de estar separados. Los cuartos de las mujeres se encuentran en el primer piso y los de los hombres en el segundo. Cada cuarto tiene capacidad para máximo 7 ú 8 personas y en cada extremo del edificio se encuentra un baño común con varias regaderas y wcs. También hay un edificio que da alojamiento a familias, en cuya planta baja se encuentra la cantina occidental y que se localiza frente del Mandir-Hall. El tercer edificio es parte de la Universidad de Sai Baba, junto a éste se localiza un Auditorio de buen tamaño y por último en forma circular y con un hermoso jardín, la Casa de Sai Baba. Al entrar al Ashram lo primero que se ve es una enorme explanada, en cuyo centro se encuentra una hermosa estatua de Saraswathi, Diosa Hindú de las artes y el conocimiento, en torno a esta explanada, se van acomodando los edificios y el Mandir-Hall.

En el Darshan puedes ver a Sai Baba de más cerca ya que el tamaño del Hall también es más pequeño y puede haber más oportunidades de tener primera fila porque en lugar de haber sólo dos bloques, las Sevadales nos acomodan en cuatro. Compartía la habitación con seis mujeres, todas de diferente nacionalidad, fue muy interesante. En general, yo estaba muy contenta, todos los días aprendía algo que compartir con mis nuevos amigos.

Con el mejor Maestro, en la mejor Universidad

El 9 de abril, cuando llevaba aproximadamente dos meses y una semana de estar con Sai Baba, recuerdo haberle pedido en mis oraciones el permiso para poder quedarme hasta agosto. Fue extraño, pues de alguna manera tenía la seguridad que me lo iba a conceder. La idea inicial de este viaje era estar con Sai Baba máximo tres meses y de ahí irme a Austria a estudiar la Maestría, si me concedían la beca claro está, de hecho, mi boleto era directo a Austria. Esta beca era un proyecto de vida que había estado preparando desde principios del año 1998 y tenía grandes esperanzas de continuar mis estudios de esta manera. Sin embargo, estaba tan contenta ante la presencia de Sai Baba que comencé a pensar que realmente me encontraba en una gran Universidad y que tenía ante mí al mejor Maestro del mundo. Si de seguir con mis estudios se trataba, prefería quedarme en India y seguir aprendiendo cosas maravillosas que muchas veces no encontrarás en ningún libro.

Segunda entrevista

A los dos meses y 13 días de haber llegado a India, el 2 de abril de 1999, Sai Baba, el Avatar, concedió al grupo mexicano una entrevista de las 8:30 a.m. a las 9:15 a.m., me dio 13 bolsitas de Vibhuti y, por supuesto, todo volvió a cambiar.

La entrevista llegó un día después de que me sentía algo confundida. Había estado muy inquieta por los juegos de la mente y de los sentidos. No dejaba de pensar en lo guapos que son los hombres. Estos pensamientos siempre lograban que perdiera la concentración en mi Sadhana, aparte de esto, no sabía bien a bien qué era lo que realmente tenía que hacer con mi vida. Por una parte mi corazón quería quedarse con Sai Baba. Por otra parte, perfectamente estructurado, estaba el proyecto de vida que había creado para mí en México. ¿Qué rumbo debía tomar?

Cuando decides dar el primer paso en el camino espiritual, muchas veces se encuentran respuestas, otras más, ellas te encuentran a ti, todo empieza a transformarse: los valores, ideas, conceptos, sentimientos y nunca vuelves a ser como fuiste. En estos momentos es difícil decir quién llegarás a ser. Todas estas experiencias son una gran oportunidad para que tu mente brinque de un lugar a otro, tan rápido como se lo permitas, y en todo este proceso es muy fácil confundirse. Estoy segura que esto no únicamente sucede dentro de los senderos a la espiritualidad, sino en todos los caminos por los cuales la vida te va llevando.

"Al hombre le resulta muy difícil tener control sobre los sentidos. Debido al efecto de la educación moderna, de la inteligencia elevada y de los adelantos de la ciencia, el hombre se ha convertido en un esclavo de sus sentidos, incapaz de controlar su mente, el hombre está llevando una vida de temor e ilusión. ¿De dónde surge este temor? Donde hay error, hay temor. ¿Cuál es el error que comete el hombre? Ha olvidado que el principio del 'Yo' en él, es el hijo de Dios, ha olvidado que su mente es la nieta de Dios y ha olvidado que su habla es el bisnieto de Dios. Como ha olvidado su relación con Dios, al hombre lo sobrecoge el temor y lo domina la ansiedad."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración de Dássara,
Prashanthi Nilayam, 29 de septiembre de 1998


El Darshan aquel día fue muy tranquilo. Estaba sentada en el Sai Rajes Krishna Hall (nombre del Hall en el Asrham de Brindavan), esperando a que Sai saliera, cuando de repente, se me ocurrió ir al cuarto por un poncho , pero realmente no supe por qué, en realidad no tenía frío. Cuando entramos al cuarto de entrevistas Sai puso el ventilador muy fuerte, entonces supe que Él me había enviado por algo para abrigarme.

Esta entrevista fue totalmente diferente de la primera. En realidad todas lo son, pero concebí un momento mágico de verdad. Entramos alrededor de diez mexicanos, junto con una familia hindú completa, desde el nieto hasta el abuelito, un estudiante de Sai y otras damas hindúes. Sai estaba feliz de vernos ahí, comenzó a hablar y a bromear con nosotros, materializó algunos objetos y después nos fue llamando por grupos para pasarnos al cuarto de entrevistas privadas.

Cuando fue el turno de México, me levanté feliz y me apresuré a entrar primero al cuarto, pero sentí que alguien me tomaba del poncho sosteniéndome. Inmediatamente y haciendo uso de toda mi baja autoestima pensé:
"¡Claro! ¿Cómo voy a entrar yo primero que todos? ¿Con qué derecho? Si todos ellos son muy buenos devotos, puros y buenos a comparación mía y me detuve".

Pero cuál fue mi sorpresa al voltear la cabeza, vi que el poncho se había atorado con la perilla de la puerta. Era sólo eso lo que me estaba sujetando. Yo era quien me estaba deteniendo a mí misma. Sonreí de lo tonto de mis pensamientos porque Sai Baba no recibe en entrevista sólo a personas santas y buenas, sino que nos recibe a todos, no importando nuestro pasado, presente o futuro, a todos nos da el mismo amor. Sai no ve con ojos humanos, Él puede ver nuestros corazones, escuchar nuestros pensamientos, conocer nuestras verdaderas intenciones y sentimientos. Solo Él sabe a quién le concede y a quién no, la bendición de una entrevista y por qué. Entender los tiempos de Sai y Sus razones para hacer las cosas, a veces es muy difícil, porque muchas veces el curso de los acontecimientos y resultados de algo que esperabas puede ser totalmente diferente. En mi caso tengo fe y confianza de que Sai no se equivoca y que suceda lo que suceda será lo mejor…aunque muchas veces me tarde en entenderlo.

Finalmente entré al cuarto y me senté al lado de la silla de Sai, creyendo por supuesto que cuando Él entrara nos acomodaría a todos y a mí me pediría moverme de aquel lugar tan privilegiado. Y así lo hizo. Entró y comenzó a señalar los lugares para cada uno, pero para mi sorpresa, me dejó exactamente ahí, junto a Él, todos mis compañeros quedaron frente a la silla de Sai y yo a un lado, mi hombro derecho a un centímetro del recargabrazos.

Comenzó la entrevista, Sai hablaba con todos, una amiga de Tijuana le tocó como 10 veces los pies, aquello era realmente una fiesta. Cuando en la casa de tus padres hay un evento especial lo más seguro es que ellos se dediquen a atender a sus invitados y no pongan su atención en ti ni hablen contigo, pero te hacen sentir que estás ahí y que son felices por ello. Bueno, esa fue mi sensación, pues Sai sólo volteó a verme una vez, al pasar un rato logré comprender lo privilegiado de aquel lugar y me dediqué a ver detalladamente a Sai, ahora sí desde muy, muy cerquita, a menos de diez centímetros. Su carita. Su barbilla. La fuerza de Sus manos. El brillo de Sus ojos. Su lunar. Su pelo que es lo más fascinante, pues en realidad no es chino completamente, tiene cabellos lacios, cortos, largos, ondulados, parece como si todos los tipos de Seres Humanos del mundo se hicieran presentes en Él. Y Su aroma que es igual al de todas las flores del mundo juntas.

Él hablaba y reía. Todos tenían una animada charla con Él, pero yo estaba totalmente absorta viéndolo, no escuchaba casi nada. Cuando me di cuenta, la entrevista había terminado y Sai caminaba hacia la puerta. Salimos de nuevo al cuarto donde estaban los demás y después de un rato, Sai dio por terminada la entrevista para todos y comenzó a dar bolsitas de Vibhuti. Se puso a repartirlas exactamente parado frente a mí. Sus piecitos casi rozándome el poncho. Pero como no había hablado conmigo en la entrevista privada todas mis dudas y preguntas seguían dando vueltas en mi mente. Volteé hacia arriba y le dije:
--¿Swami?--, pero Él simplemente me ignoró, bajé la cabeza un poco molesta y volví a hablarle:
-- ¿Sai?--, en ese momento Él volteó a verme y contestó:
-- ¿Sí?
Entonces le pregunté:
-- ¿Y para mí qué?--, pues Él había hablado con todos en la entrevista privada, contestado sus dudas e inquietudes menos conmigo. Entonces Él me respondió:
-- Yo te veré luego, "Kurcho, Kurcho"--, palabra en Telegú, que en español quiere decir: "siéntate, siéntate". En ese momento tuve la intención de levantarme, pero permanecí sentada tratando de entender lo que me había dicho, me dio mis bolsitas de Vibhuti mientras todos empezaban a salir del cuarto. Mientras salía del cuarto de entrevistas, no recuerdo muy bien qué quise decirle y lo volvía llamar:
-- ¿Sai? --, dije muy quedito, Él me ignoró y supe que debía seguir caminando.

Cuando salimos, me acordé que no me había inclinado ante Él, como en la primera entrevista y quise hacerlo. Él estaba parado en el lumbral de la puerta del cuarto de entrevistas, despidiendo a todos, como una madre cuando despide a sus hijos. Me fui al suelo sobre mis rodillas para inclinarme ante Él. Saliendo de las rejas de casa de Sai, donde se encuentra el cuarto de entrevistas en Brindavan, está el Hall al cual inmediatamente entré, me arrodillé con gran devoción, los instantes trascurrían como en un sueño. En ese momento sentí que había encontrado algo que había perdido: mi autoestima, mi seguridad, no entendía muy bien lo que pasaba, pero me sentía como un diamante acabadito de pulir, mientras lloraba de felicidad ante aquel sentimiento, le preguntaba en mis oraciones a Sai:
-- ¿Qué me hiciste? ¿Cómo lo hiciste?

Días después escribí una carta a mis padres contándoles la entrevista y lo que me había ocurrido, recuerdo que escribí:
"En los últimos tiempos he corrido tras alguien o algo que no era yo misma, ahora camino sigilosamente tras mi sombra y soy mucho más feliz". ¿Qué patrones había seguido hasta ese momento? ¿En qué parte de la travesía mi autoestima se rasgó tanto? ¿Qué tan fuerte era? ¿Cómo podía servir a mi país y a la humanidad? ¿Qué amor y caridad tenía para dar? No sólo a los demás sino a mí misma. Todos los días son buenos para volver a empezar, cada minuto nos da una nueva oportunidad de vida. Por que sí llegas a una estrella sólo por llegar, te habrás perdido la experiencia de todo el Universo.

Los beneficios que da el silencio interior

Como ocurrió después de la primera entrevista con Sai Baba, un día después de esta segunda mi voz se fue otra vez. Esta fue una gran oportunidad para entender lo que realmente significa el silencio interior, que es mucho más que no hablar, es tratar de lograr que tu mente se quede callada y que se enfoque en un solo punto. Considero que es como una especie de meditación activa. El silencio me permitió observar mis pensamientos y llegar a la conclusión de que realmente más del 90 % de lo que se habla es totalmente innecesario. Es un gran ejercicio que te ayuda a entenderte más a ti mismo. A diferencia de la primera vez que sucedió esto, donde no sabía muy bien lo que había pasado, la experiencia fue muy interesante, aprendí mucho. Los que no estaban muy contentos eran mis amigos que tenían que leer a cada rato las pequeñas notas que escribía tratando de comunicarme en lo esencial.

"Primero que todo el hombre debería de mantener sus ojos y su lengua bajo control. Al hacerlo su energía se verá revitalizada. El poder que no se puede obtener ni con años de penitencias, se logra cuando el hombre les da, a sus ojos y su lengua, un uso sagrado."

Divino Discurso por
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
Día de Gurupurnima
Prashanti Nilayam, 5 de Julio de 2001


¿Cómo estrella de cine?

Los días posteriores de haber tenido una entrevista con Sai Baba, son de cierta manera extraños pues uno se convierte en el centro de atención --por así decirlo-- de todo el Ashram. Las personas se acercan a ti para preguntar lo que dijo Sai en la entrevista, si materializó algún objeto, o de qué humor estaba. Cualquier detalle que se pueda y que se quiera dar será para todos un enorme regalo. Por esta situación es muy fácil que uno empiece a sentirse como una estrella de cine o algo parecido. En estos momentos cuesta trabajo recordar que uno es solamente un instrumento para llevar un mensaje de fe a todas aquellas personas que hayan tenido o no el privilegio de una entrevista. Muchas veces puede venir la duda de cómo proceder correctamente o qué decir y a quién. En una entrevista Sai Baba puede hablar de temas generales como: educación, filosofía, espiritualidad, religión, historia, entre otros. Pero también los temas de índole personal son muy comunes, como por ejemplo: salud, matrimonio, estudios, familia. Con esto Sai contesta dudas a las personas y da indicaciones precisas para que uno pueda continuar con su vida siguiendo siempre la acción correcta.

Un sentimiento de despedida

Después de la entrevista, no sé por qué razón, pensé en la posibilidad de que Sai me mandaría de regreso a México y comencé a sentir la tristeza de una supuesta despedida. Pero, ¿A dónde iría? Y ¿Con quién? Sentía que Sai Baba era mi hogar y aunque Él estuviera en todas partes yo sólo quería quedarme en India con Él. Y no es que mi país no me gustara, soy una eterna enamorada de México, simplemente sentía en lo más profundo de mi corazón que no era el momento para dejar a mi Maestro y detenerme en esta parte del camino a la espiritualidad, al conocimiento de Dios y al cambio interior.

En las filas para entrar al Hall

El 17 de abril escribí en mi diario: Los altercados en las filas se tornan cada vez más constantes y difíciles. Ayer y hoy discutí cada vez con distinta violencia. La dinámica de las filas para entrar al Hall y tener el Darshan de Sai Baba era un excelente pretexto para reñir con quien estuviera más cerca de mí, para ese entonces esa era mi especialidad, tan era así que mis compañeras mexicanas ya no querían sentarse conmigo porque siempre terminaba discutiendo con alguien por cualquier cosa, como por ejemplo: que me tocaran con los pies a la hora de estar sentadas, las normas a acatar para hacer las filas, que si se permite apartar o no un puesto, el clima caluroso, las personas que no dejan de hablar cuando tú quieres leer. Cualquier pretexto era bueno.

En el Darshan de ese día cuando Sai pasó frente a mí, lo miré y le dije:
--Sai, por favor, ya no quiero pelear, por favor ponme hasta la última fila, pero ya no quiero pelear.
Él ni siquiera me miró, pero para mí todo pareció cambiar de dimensión, el movimiento se volvió como en cámara lenta, todo era tan suave que incluso pude oír los latidos de mi corazón. Claramente escuché que Sai Baba me dijo en español:
--" Tienes que acostumbrarte a estar sin pelear" --, se me comenzaron a rodar las lágrimas, cuando Sai estaba como a cinco metros, comencé a secarme el llanto porque recuerdo que una hermosa niñita hindú me miraba un poco asustada.
Parecía que el tiempo se hubiera detenido, me quedé ahí, llena de amor y con la sensación de estar viviendo en un sueño. Al día siguiente, Sai me puso hasta atrás del Hall y a las mujeres con quien había peleado el día anterior las ubicó aún más atrás. Desde aquel momento hasta hoy, hago un esfuerzo todos los días por controlar mi carácter, por ser paciente y tolerante. No importa donde esté, si en India o en México, ni con quien esté, si sola o rodeada de mil personas. No dándome por vencida en esta gran empresa de todos los días tengo la impresión de que contribuyo en algo a que la Paz sea una realidad en mi casa, con mi familia, en mi comunidad, estado, país y en el mundo entero.

"…Nuestra oración diaria es "Que todo el mundo sea feliz" (Loka Samastha Sukhino Bhavantu). Si todos son felices, también ustedes están incluidos. Oramos por el bienestar, la prosperidad y la salud de todos. Nunca deseen la mala fortuna de ninguna otra persona. No hay lugar para el odio en este mundo. Todos somos amigos".
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 12 de marzo del 2002

 

 

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PARTE: I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - Notas finales

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