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El
6 de febrero, en Darshan de la tarde.
El
6 de febrero me tocó quinta fila en el Darshan de la
tarde. Sentada en el Hall, aprovechaba la hora de espera para
que Sai saliera de Su casa, leyendo un libro, trataba de concentrarme
en la lectura pues, acababa de tener un altercado con la mujer
que estaba sentada atrás de mí, todavía
estaba en el proceso de acostumbrarme a sentarme en el piso
rodeada de tantas mujeres con aquel clima tan caluroso.
Cuando Sai Baba entró al Hall, recuerdo que volteé
a verlo y claramente escuché que una voz en español
me preguntó:
--¿Ya no Me tienes miedo?
A lo que respondí:
--No, Baba.
-- ¿No tienes miedo? --, volvió a preguntar.
--No Baba --respondí--. Tú y yo somos uno mismo
y si es así, a Ti también te pasó todo
igual que a mí. Tú estabas ahí. Tú
eras yo, Tú eres yo. Perdóname Baba, nunca quise
lastimarte. Te amo.
Nunca
me había ocurrido algo como esto de escuchar voces
en la cabeza, ni nada semejante. Era Sai Baba, no me cabe
duda de ello. Por un instante pensé que Sai se refería
a la reacción de haber volteado mi cuerpo al entregarle
las cartas, como tratando de protegerme. Tengo la certeza
de que Dios nunca deja de hablarte, pero nosotros hablamos
tanto que es difícil escucharlo. Si te quedas callado
interiormente puedes escuchar la voz de Dios hablándote,
u otras veces, como en ese momento, llegará por sí
sola.
En ese instante comprendí que toda mi vida había
caminado de la mano con Él, que yo no era mala persona
y que con Su infinito amor, me daba la gracia de entender
las cosas a mi ritmo.
Toda mi vida pasó frente a mí en un segundo,
lo entendí todo. Lágrimas de comprensión
de toda una vida brotaron de mis ojos. Sai me regalaba una
segunda oportunidad de vida con tan sólo haber tenido
ese acercamiento en unos cuantos segundos.
Cuando
pasó frente a mí lo vi de muy cerca, iba a agacharme
como las otras veces, pero me mantuve erguida pues quería
decirle de alguna manera que le había escuchado y que
le daba las gracias una y mil veces por todo. Él siempre
tan hermoso, tan lleno de amor, me quedé pensando en
lo que había sentido y, de repente, se me ocurrió
voltear para ver a quién le había dado entrevista.
Enorme
fue mi sorpresa cuando vi caminando por el pasillo a un mexicano,
vestido de blanco, luciendo la pañoleta tricolor y
lleno de emoción, traté de enfocarlo bien. Lo
vi, le vi la pañoleta, volví a verlo cien veces
y sí era él. Me levanté de un salto mientras
que una Sevadal me indicaba el camino para llegar a la desconocida
y tan anhelada veranda, que es una pequeña explanada
junto al cuarto de entrevistas. El camino fue eterno y espectacular.
Sobre
las entrevistas y los grupos de cada país
Otra
de las particularidades de Sai Baba es la de conceder entrevistas
a personas, parejas, familias o grupos. Cuando Swami sale
a caminar entre nosotros para darnos Su Darshan, recoge cartas,
habla con algunas personas y según Su voluntad puede
llamar o no a una entrevista. La palabra mágica que
Él dirá es "go" --que en español
significa "ve" --, porque generalmente Swami habla
en inglés a los extranjeros. Después de seleccionar
al grupo de personas que pueden ser de distintos países,
religiones, clases sociales y edades, devotos o no, las personas
caminan hasta la veranda donde se espera a Sai, quien en cuanto
llega a este punto invita al grupo a pasar a un cuarto ubicado
junto al Mandir.
Las
personas entran a lo que es considerado como un umbral que
te lleva al encuentro más cercano, a nivel físico,
con el Avatar. Es un momento muy especial donde se pueden
sentir nervios, emoción y una gran expectación,
pero sobre todo una inmensa felicidad.
Sai
nos recomienda que al llegar al Ashram busquemos al grupo
de nuestros respectivos países, quienes se identificarán
por usar pañoletas distintivas. Estos grupos facilitan,
en su momento, la adaptación al lugar y son un apoyo
para realizar servicio y algunas prácticas espirituales.
Unirte al grupo de tu país no es obligatorio, como
ninguna de las actividades que se realizan dentro del Ashram,
pero sí es recomendable, sobre todo, en cuestiones
de organización y unidad.
La
primera entrevista con Sai Baba
Sentada
en el mármol blanco de la veranda a casi dos metros
del cuarto de entrevistas, las manos me temblaban, sólo
podía pensar que iba a ver a Swami de muy cerca, cuando
acabó de dar Su recorrido se nos acercó y preguntó:
-¿México?
Nos indicó entrar. Primero los caballeros y después
las damas. Realmente nadie sabe con precisión por qué
se utiliza este orden para entrar al cuarto de entrevistas,
pero así sucede.
Entramos
cuatro mexicanos, un hombre y tres mujeres, junto con unas
encantadoras damas de la realeza europea, una familia y una
pareja de hindúes. Swami Se sentó en Su silla
de terciopelo marrón que gira, como de astronauta,
y de repente de Su mano derecha, haciendo un movimiento circular
materializó Vibhuti, se levantó y comenzó
a repartirlo, en ese momento me di cuenta que da Vibhuti a
las mujeres y sólo en algunos contados casos a los
hombres. El verdadero significado de esto es también
algo que únicamente Sai Baba sabe.
"El
sentido óptico no puede visualizar toda la Verdad,
sólo da una información falsa y nublada. Por
ejemplo, hay muchos que observan mis acciones y declaran que
mi naturaleza es tal o cual. Son incapaces de apreciar la
santidad, la majestad, y la realidad eterna que Yo soy. El
poder de Sai es ilimitado, se manifiesta por siempre. Todas
las formas de "poder" están contenidas en
esta palma de Sai."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974
La experiencia es personal
Pensé
que a mí no me iba a dar Vibhuti, pero recibí
de Sus manos una piedrita de esta ceniza sagrada y nos indicó
comerlo. En ese preciso momento recuerdo haber pensado, basándome
en información total y absolutamente falsa que había
recibido en México, que si comía el Vibhuti
que Sai te da, como quien dice, acabadito de hacer, podía
caer gravemente enferma, pero vi el Vibhuti, mire a Sai y
no lo pensé más, me dije:
--Pues aunque me muera me lo como.
Es muy común recibir información falsa de personas
o grupos en India o en el país de cada uno. Pareciera
ser que estas personas ignoran que entre tú y Dios,
o bien, entre tu Maestro y tú, no hay ni habrá
nunca intermediarios.
Las
experiencias son completamente personales para cada cual.
Cuando uno es "nuevo" en el camino de la espiritualidad
puede ser presa fácil de este tipo de personas y no
es porque necesariamente sean mal intencionadas o ignorantes,
simplemente hay que recordar que la vivencia es única
y personal.
En
la entrevista Sai Baba hablaba y bromeaba con nosotros, estaba
de muy buen humor, yo trataba de comprender lo que decía
sin mucho éxito, supongo que por la emoción
y también por el idioma. Estar ahí con Él
era algo fuera de todo lo conocido por mí hasta ese
momento, recuerdo haber pensado que si alguna vez tuve un
sentimiento similar al miedo, en esos instantes se disolvía
como azúcar en el agua
Realmente no había
por qué temer.
La
primera materialización que vi
De
repente, haciendo un movimiento circular con Su mano derecha,
Swami materializó un anillo de gran tamaño.
Era de oro amarillo y forma oval, con un "S" formada
de pequeños diamantes en el centro, mismo que cambió
por otro de un solo diamante después de un rato pues
parecía haber escuchado los pensamientos de la mujer
a quien se lo había dado ya que le preguntó
si eran muchos diamantes. Esta es la primera materialización
que vi, recuerdo que no me impactó, ni siquiera me
sorprendió. Había leído en libros sobre
Sai Baba que ver hacer esto era impresionante, pensé
que sí, era muy bonito pero para mí esto era
realmente lo menos que Sai Baba sabía hacer. ¿Cómo
explicar lo de las materializaciones de Swami? Pueden ser
desde pequeños objetos como anillos, pulseras, broches,
relojes, etcétera. Así como objetos fuera de
lo común, como comida recién hecha, frutas,
especies y, por supuesto, Vibhuti, entre muchas cosas más,
incluso agua.
"No
intenten conocerme por medio de los ojos externos. Cuando
van a un templo y se paran frente a la Imagen de Dios, ustedes
oran con los ojos cerrados, ¿no es cierto? ¿Por
qué? Porque sienten que sólo el ojo interno
de la Sabiduría les puede revelar a Dios. Por lo tanto,
no anhelen de mí objetos materiales triviales, pero,
anhélenme a Mí, y serán recompensados.
Esto no significa que no deben recibir cualquier objeto que
Yo les doy como signo de Gracia nacida de la plenitud del
Amor."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974
Un
amigo de Tijuana, con quien Swami había jugado una
de Sus Lilas , dijo que era cierto que Sai podía materializar
cosas, pero dudaba que Él pudiera sacar agua de Su
mano, después de haber dicho esto tuvo una entrevista
y lo que Sai Baba materializó para él fue nada
más y nada menos que agua. Swami dice que las materializaciones
son algo así como su tarjeta de presentación.
Uno siempre tiene la ilusión de que Sai le regale un
anillo o algún objeto. Unos días después
de la entrevista salí del Ashram y me compré
un hermoso anillo de plata con una amatista enorme e imaginé
que Swami también lo había hecho para mí,
después de todo quien sino Dios puede hacer plata y
amatistas.
"Les
diré por qué doy estos anillos, talismanes,
rosarios, etcétera. Lo hago sólo para señalar
el vínculo entre Mí y aquellos a quienes se
los doy. Cuando la calamidad les sobrevenga, el objeto regalado
vendrá a Mí en un relámpago y regresará
también en un relámpago llevándoles de
Mí la reparadora Gracia de la protección. Esa
Gracia está disponible para todos los que Me invocan
en cualquier Nombre o Forma, no solamente para los que reciben
estos regalos. El Amor es el vínculo que gana la Gracia."
Sathya Sai Speaks IX, 88-92
9 de Junio de 1974
Entrevista
privada para el grupo
En la entrevista, Sai comenzó a llamar a grupos de
personas por separado dentro de un segundo cuarto, para hablar
con ellos, esto se conoce como entrevista privada, para tratar
algún asunto en específico. Cuando llegó
el momento para el grupo mexicano de pasar al cuarto de entrevistas
privado, Sai nos mostró donde sentarnos, quedé
sentada exactamente frente de Él, y comenzó
a hablar con nosotros, de repente Se volteó hacia mí,
preguntándome en inglés, que es comúnmente
el idioma que utiliza para las entrevistas:
--¿Y tú, cómo estás?
-- Feliz - contesté, pero se lo dije con desgano, un
feliz muy mediocre, muy simple.
Haciéndose el sorprendido por mi respuesta y como diciéndome
tantos esfuerzos para que pudieras venir y tú simplemente
estás feliz, como si no me hubiera escuchado me dijo:
-- ¿Qué?
-- Muy, muy feliz --, volví a responder, porque realmente
estaba muy feliz, pero eran muchas emociones nuevas al mismo
tiempo.
La
persona que estaba junto a mí, no dejaba de preguntarle
cosas a Sai Baba y Él con toda tranquilidad respondía.
Por un momento llegué a preguntarme cómo era
posible que Él lo supiera todo, hasta después
caí en la cuenta de que Él era Dios y que lo
tenía enfrente de mí. Sai volteó hacia
mí de nueva cuenta y me preguntó qué
hacía. Yo entendí que en ese momento y sosteniendo
el libro de "Cultura y Espiritualidad" que no sé
por qué había llevado conmigo a la entrevista
y que de cierta manera me había servido para secar
el sudor de mis manos, mostrándoselo, le dije:
-- Estudiando, Swami - lo que me había pasado haciendo
frenéticamente, desde el día que terminé
los estudios universitarios. Quien se encontraba junto a mí
me dijo que Él se refería a lo que hacía
en México, entonces le dije el "enorme" titulo
del puesto que ocupaba en la empresa. Recuerdo que Él
movió la cabeza en forma negativa y me dijo:
-- Eso no es bueno para ti, te hace inestable.
A lo cual le conteste en español como le hubiera dicho
a un amigo:
-- ¿Verdad que sí? -- , pues era verdad y yo
lo sabía.
Swami
continuó conversando por unos momentos más con
mis tres compañeros y, de repente, Se levantó,
la entrevista privada había terminado. Ya afuera, en
el primer cuarto de entrevistas, una persona se quejaba amargamente
con Sai Baba de lo terriblemente aburrida que era su vida.
Sai le dijo que hiciera todo con amor: pensar, actuar y hablar
todo con amor y que así su vida cambiaría. En
una entrevista, Swami no habla sólo para una persona
aunque en ese momento Le esté contestando. El mensaje
va para quien logre escucharlo y entenderlo. En aquellos momentos
supe que no podía hacerle todas las preguntas que hubiera
querido, de repente, ya en la sala con todos los demás
me di cuenta de que no había preguntado por mi familia,
ni mi próxima beca en Austria para estudiar la Maestría,
por nada y sentí un fuerte sentimiento de enojo. Una
joven hindú le dijo que quería trabajar para
Él y yo desde el fondo del cuarto, internamente brincaba
y trataba de llamar Su atención para decirle que yo
también quería trabajar para Él, que
lo que Él decidiera para mí estaría bien.
Mientras
transcurría la entrevista, cualquier tipo de temor
fue desapareciendo y ya éramos los mejores amigos.
Yo trataba de poner toda mi atención a lo que Él
decía, me di cuenta que realmente estaba ahí,
que no era un sueño. Él me había mandado
llamar desde México. Él me había preparado
quizás toda mi vida para este momento. Él lo
sabe todo. Él se ha ocupado de mí y yo simplemente
le doy mi vida a este Señor.
Recordé
que me habían dicho que si pones atención y
te quedas calladita podrás escuchar las respuestas
que Sai te da mentalmente, pero yo con tantas cosas no oía
nada y continué poniéndome furiosa. Experimenté
todo una gama de sentimientos, creo que cambiaban a cada minuto:
feliz, enojada, expectante, curiosa, sorprendida, impaciente,
pero sin lugar a duda, los sentimientos de amor y amistad
fueron los que más se hicieron presentes.
Algo
increíble que sucedió en la entrevista, es que
pude ver claramente que cuando alguien Le hacía una
pregunta a Sai, Él volteaba al cielo, como viendo algo.
Cuando Sai hacía esto, pude ver como pequeñas
galaxias de colores salían de sus ojos y se quedaban
bailando frente a Su cara, para luego de un segundo desaparecer.
De
repente Sai Baba se levantó de Su silla color marrón.
La entrevista había terminado. Una mujer le pidió
permiso para tocar Sus pies, Padanamaskar . Yo sólo
quería inclinarme ante Él como he visto por
muchos años hacerlo a mi Abuela María y así
lo hice. Cuando levanté la cara por un segundo, Él
estaba frente a mí casi rozándome los dedos
de la mano con los dedos de Sus pies. La impresión
fue tan fuerte que lo único que se me ocurrió
fue volver a bajar la cabeza lo más rápido que
pude, pasaron dos segundos más y Él me dijo:
-- Por favor, levántate -- me lo dijo en un tono muy
firme, me levanté del piso como si hubiera tenido un
resorte en las piernas y con Sus manos Me dio diez bolsitas
blancas con Vibhuti. Por lo general, después de una
entrevista Sai reparte estos pequeños regalos, a unos
más a otros menos y a otros no les da. Supongo que
esto es como la "medicina" que cada uno necesita,
pero en realidad esto también, es algo que sólo
Sai sabe. Al salir de la habitación ya sabía
que quería decirle y al cruzar el umbral de la puerta,
cuando pasé frente a Él le dije:
-- Te amo Swami.
Swami
salió a la veranda
Salí
de aquella habitación como en una nube y me senté
en el Hall, a unos diez metros de la veranda. En esos momentos
una señora se sentó a mi lado y comenzó
a hablar de mil cosas a la vez, para mí sin la menor
importancia. Volví de nueva cuenta a ponerme furiosa,
cuando sentí perder totalmente el control y quise voltear
hacia aquella mujer para gritarle que se callara. Vi salir
a Sai Baba a la veranda del cuarto de entrevistas, quien me
señaló y enérgicamente hizo la seña
de esperar --que es cuando mueve Su Mano abierta de arriba
hacia abajo--, con un sólo movimiento de Su mano y
toda esa furia se trasformó en miel, en amor y tolerancia
no sólo para esta mujer sino también para mí,
después de esto vi a Sai regresar tranquilamente al
interior del cuarto.
El
hombre cae presa de la ira.
¿Quién
está afectado por esta ira? No son los demás
sino él mismo. Se dice: "La ira es el propio enemigo
de uno, la paz es el escudo protector, la compasión
es el verdadero pariente, la felicidad es realmente el cielo
y la miseria el infierno."
(Verso
en Télegu)
"Por
esto, deben hacer esfuerzos por controlar su ira. No se consideren
superiores a los demás".
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones del Mahashivaratri 40
Prashanti Nilayam, 12 de Marzo 2002
¿Silencio
involuntario?
Al
día siguiente de la entrevista se me comenzó
a cerrar la garganta y no pude hablar como por una semana.
Un psicólogo argentino que se encontraba en el Ashram
dijo que era una especie de somatización resultado
de una fuerte emoción. Pero para mí, no era
problema, no hablaba y la verdad no quería hacerlo.
Sin embargo al pasar unos días comencé a preocuparme,
fui al Hospital de Sai Baba junto al Asrham y le escribí
en un papelito a la Doctora que me atendió:
"Tuve entrevista con Sai Baba y no puedo hablar".
La Doctora me miró, analizó la situación
y con una hermosa sonrisa me dijo que estaría bien
y sí, a los dos días recuperé la fuerza
de mi voz.
Con
la llegada a Prashanthi Nilayam, la entrevista y la temporal
pérdida de la voz, comencé a experimentar y
a comprender poco a poco los procesos a nivel físico,
emocional y espiritual que uno tiene ante la presencia del
Avatar. No podemos esperar que inmediatamente después
de plantar una semilla en la tierra, esta se convierta en
árbol. Todos son procesos que nos llevan a encontrar
respuestas maravillosas sobre nosotros mismos. Hay que caminar
a nuestro ritmo y sin perder el compás que marque el
Maestro.
El
Mahashivaratri de 1999
a esta fiesta no me invitaron
El
14 de febrero, poco más de una semana después
de la entrevista, fue la noche de Mahashivaratri . Recuerdo
que había mucha expectación por dicha fiesta,
yo no tenía idea de lo que significaba, ni de quién
era Shiva , y mucho menos de lo que era un Lingam .
Supe por mi compañera Argentina de cuarto que en el
Hall se cantaban bhajans toda la noche y decidí ir
más que todo por curiosidad. Estaba atardeciendo cuando
traté de entrar al Hall. Había tanta gente desesperada
tratando de entrar, que al primer apachurrón que me
tocó, decidí irme a dormir. En este tipo de
celebraciones se reúnen una gran cantidad de personas
y, en muchas ocasiones, van entrando al Hall conforme llegan,
por eso, es común que la entrada se dificulte. Todos
estarán ahí desde temprano y cuando por fin
abren la reja podrás encontrarte en medio de una avalancha
humana. En estos casos lo mejor es ser prudente, tener paciencia
y no olvidar que todos estamos ahí impulsados por la
misma devoción.
Sin
embargo, regresé alrededor de las doce de la noche.
Para mi sorpresa, me encontré con la entrada totalmente
despejada y el Hall a menos de la mitad de su capacidad. Me
senté tranquilamente y estuve ahí aproximadamente
hasta las cinco de la mañana, escuchando y cantando
a mi manera bhajans dedicados al Señor Shiva.
Descripción del Señor Shiva
"Con
la luna creciente danzando, la cabellera enmarañada
ondeando, las frescas aguas del Ganges fluyendo entre ella,
con el ojo brillando en el entrecejo, el cuello púrpura
fulgurando como el brillo de una mora negra, llevando pulseras
de serpientes, y un cinturón de piel de serpiente,
con todo el cuerpo entero cubierto de Vibuthi, la frente adornada
con el punto Kum Kum, los labios enrojecidos por el jugo de
la nuez de betel, los zarcillos de oro y diamantes pendiendo,
con todo el cuerpo moreno resplandeciente el Señor
de Kailasa apareció en persona."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 13 de marzo de 2002
Esa madrugada tuve mucho tiempo para pensar en todo lo que
hasta ese momento había sucedido desde mi llegada al
Ashram: la entrevista, los juegos de mi mente, los encuentros
con Sai, el Museo, la Religión, el servicio, mi familia.
Recuerdo que estaba muy contenta, liviana y sin auto juzgarme,
fue una excelente ocasión para sentarme a platicar
conmigo misma. Comencé a preguntarme qué era
verdad y qué era mentira, por lo bueno y lo malo, por
lo real y lo irreal, y me di cuenta de que por más
que hubiera querido ya no podía sostener mi pasado
entre las manos, porque ya no existía, ni tampoco mi
futuro, sólo me quedaba estar aquí y ahora.
¿Qué era la Maya ?, ¿Acaso únicamente
un mundo que mi mente había construido para mí?
O tal vez, ¿una manera en la cual sobrevivir sin llegar
nunca a la conciencia de que el mundo es mucho más
que tierra y agua?
¿Para qué un nuevo corazón?
Recordé
que cuando llegué al Nilayam casi no hablaba con nadie
por estar concentrada en "estudiar". Pasaba los
días en constante dialogo conmigo misma. La que siempre
habló fue mi mente. Creo que en todo este proceso mi
corazón se mantuvo callado, a la expectativa y de cierta
manera opacado. Mi mente se llenó de información,
se preparó
pero ¿para qué? ¿Cómo
se prepara uno para tener un encuentro con la Divinidad, si
no es abriendo el corazón? Había veces en que
mi corazón no dejaba de palpitar muy fuerte, de repente
estaba tranquilo y luego brincaba como queriendo salir del
cuerpo, pensaba que estaba despertando. ¿Pero de qué
quería hablar? Tenía la impresión de
que mi mente quería ponerle adjetivos minimizadores
y actitudes cobardes a las reacciones de mi corazón,
que se animaba a hablar después de muchos años.
Recuerdo que en ese tiempo le pedía a Sai Baba que
cambiara este corazón que parecía ser de piedra.
Tiempo después un amigo de Colombia que había
tenido una entrevista me contó que Sai había
dicho que para que pedíamos un nuevo corazón
si el que tenemos es muy bueno.
Después
de haber estado en el Hall, aproximadamente cinco horas, como
a las cinco de la mañana, sin tener ningún motivo
aparente, me levanté y me fui, no supe por qué,
no estaba cansada, ni tenía sueño, simplemente
me fui. Horas después, por mi compañera de cuarto,
supe que Sai Baba había salido una hora después
y de Su boca expelió el Lingam de Oro. Recuerdo haber
pensado: Ni hablar, a esta fiesta no me invitaron.
El
Lingam de Oro que expele por la boca de Sai Baba en Mahashivaratri,
es quizá una de las máximas pruebas a nivel
físico que este Avatar realiza mostrando así
Su divinidad y no es que Sai tenga que demostrar nada a nadie,
pero para nosotros los devotos es quizá el más
grande símbolo de esperanza y amor por todos los seres
del mundo.
"Para
la protección de los virtuosos, para la destrucción
de los malvados y para el establecimiento de la rectitud sobre
una base firme, Yo encarno de edad en edad. Siempre que la
desarmonía (ashanti) agobia al mundo, el Señor
encarna en forma humana a fin de instituir los modos para
obtener la paz espiritual suprema (Prashanti) y reeducar de
nuevo a la humanidad los senderos de la paz. En la actualidad,
la rivalidad y la discordia han robado la paz y la unidad
a la familia, la escuela, la sociedad, las religiones, las
ciudades, y el estado."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
23 de Noviembre de 1968.
Todo cambia
Después
del Mahashivaratri todo volvió a cambiar como sucedió
después de la ocasión que me tocó primera
fila, la visita al Museo y la entrevista. Recuerdo haber pensado
que era difícil decir realmente cuánto tiempo
llevaba en el Ashram: un mes, diez días o cinco horas.
Todos los días parecían ser iguales y a su vez,
increíblemente diferentes. Me habían dicho que
después de un mes de adaptación, se siente uno
feliz y no es que fuera infeliz, pero hasta ese día
me pregunté si realmente me había gustado estar
en el Ashram de Sai Baba o no. No podía explicar muy
bien lo que había ocurrido y es que simplemente mi
universo interior cambiaba constantemente, reacomodándose
una y otra vez.
Estaba
confundida sobre cómo desarrollar las actividades y
servicios dentro del Ashram. Empecé haciendo servicio
en la cantina occidental, picando verdura una hora diaria,
hasta que me salieron ampollas en los dedos y pensé
que haría esto todos los días. Fui diario a
estudiar al museo y pensé: "Jamás voy a
dejar de hacer esto". Dejé de ir a la cantina
por ir al museo. Sin embargo, en esos momentos no estaba ni
en un lugar ni en otro sino en mi cuarto escribiendo mi diario.
Yo sé que para mí es difícil tomar alguna
disciplina pero aquello era ridículo. Una de las cosas
importantes que cambiaron fue que al llegar al Ashram hablaba
simplemente lo indispensable con mis compañeras de
cuarto y con mi grupo mexicano, pero casi antes de cumplir
un mes tenía conocidos por todas partes. Fue realmente
muy bonito encontrar a personas que compartían los
mismos sentimientos e ideas con respecto a Sai Baba.
Hay
quienes dicen que al Ashram no se va a socializar. Empero,
depende de cada cual. Para algunas personas podía ser
parte importante de su Sadhana , como diría la Abuela
María: "Si así sucede, por algo será."
Para las personas que como yo, llegan al Ashram de Sai Baba
sin tener mucha idea de las diferentes actividades y sus significados,
los códigos de conducta, y sobre lo que es realmente
importante, que son los objetivos y metas a los cuales cada
uno aspira en cuanto a su proceso espiritual y de autoconocimiento,
lo más recomendable es dejarse fluir con los acontecimientos
y situaciones con los que se topa uno cara a cara, tener una
sonrisa y el corazón abierto. Es necesario estar alerta,
despiertos y caminar con pasos firmes a nuestro propio ritmo.
La auto-indagación por medio de preguntarnos constantemente:
¿Cómo me siento? ¿Qué significó
esta experiencia para mí?, ¿En qué parte
de mi proceso me encuentro? ¿Cómo puedo armonizar
esta nueva experiencia con mi vida? Es una dinámica
que puede ayudar a que el Sadhana sea realmente un camino
para hablar con la Divinidad que vive dentro de cada uno de
nosotros.
"La
verdadera práctica espiritual está en descubrir
los propios errores y corregirlos. Esto implica abandonar
las tendencias malvadas y desarrollar rasgos nobles. Esto
es 'sa' 'dhana' o práctica espiritual. 'Sa' simboliza
a la divinidad que es la personificación de todas las
formas de riquezas (dhana)"
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 12 de marzo 2002
WhiteField
Aproximadamente
un mes después de haber llegado a Puttaparthi, en la
segunda quincena de febrero de 1999, Sai Baba se trasladó
al Ashram de Brindavan , ubicado junto al poblado de Kadugody,
a unos minutos de WhiteField. Y junto con Él partimos
todos los devotos que nos encontrábamos en Prashanthi
Nilayam. Brindavan es el otro Ashram de Sai Baba, cerca de
Bangalore . Este Ashram es menos de la mitad de lo que es
Prashanti Nilayam. Mujeres y hombres comparten el mismo edificio,
sin dejar de estar separados. Los cuartos de las mujeres se
encuentran en el primer piso y los de los hombres en el segundo.
Cada cuarto tiene capacidad para máximo 7 ú
8 personas y en cada extremo del edificio se encuentra un
baño común con varias regaderas y wcs. También
hay un edificio que da alojamiento a familias, en cuya planta
baja se encuentra la cantina occidental y que se localiza
frente del Mandir-Hall. El tercer edificio es parte de la
Universidad de Sai Baba, junto a éste se localiza un
Auditorio de buen tamaño y por último en forma
circular y con un hermoso jardín, la Casa de Sai Baba.
Al entrar al Ashram lo primero que se ve es una enorme explanada,
en cuyo centro se encuentra una hermosa estatua de Saraswathi,
Diosa Hindú de las artes y el conocimiento, en torno
a esta explanada, se van acomodando los edificios y el Mandir-Hall.
En
el Darshan puedes ver a Sai Baba de más cerca ya que
el tamaño del Hall también es más pequeño
y puede haber más oportunidades de tener primera fila
porque en lugar de haber sólo dos bloques, las Sevadales
nos acomodan en cuatro. Compartía la habitación
con seis mujeres, todas de diferente nacionalidad, fue muy
interesante. En general, yo estaba muy contenta, todos los
días aprendía algo que compartir con mis nuevos
amigos.
Con
el mejor Maestro, en la mejor Universidad
El
9 de abril, cuando llevaba aproximadamente dos meses y una
semana de estar con Sai Baba, recuerdo haberle pedido en mis
oraciones el permiso para poder quedarme hasta agosto. Fue
extraño, pues de alguna manera tenía la seguridad
que me lo iba a conceder. La idea inicial de este viaje era
estar con Sai Baba máximo tres meses y de ahí
irme a Austria a estudiar la Maestría, si me concedían
la beca claro está, de hecho, mi boleto era directo
a Austria. Esta beca era un proyecto de vida que había
estado preparando desde principios del año 1998 y tenía
grandes esperanzas de continuar mis estudios de esta manera.
Sin embargo, estaba tan contenta ante la presencia de Sai
Baba que comencé a pensar que realmente me encontraba
en una gran Universidad y que tenía ante mí
al mejor Maestro del mundo. Si de seguir con mis estudios
se trataba, prefería quedarme en India y seguir aprendiendo
cosas maravillosas que muchas veces no encontrarás
en ningún libro.
Segunda
entrevista
A
los dos meses y 13 días de haber llegado a India, el
2 de abril de 1999, Sai Baba, el Avatar, concedió al
grupo mexicano una entrevista de las 8:30 a.m. a las 9:15
a.m., me dio 13 bolsitas de Vibhuti y, por supuesto, todo
volvió a cambiar.
La
entrevista llegó un día después de que
me sentía algo confundida. Había estado muy
inquieta por los juegos de la mente y de los sentidos. No
dejaba de pensar en lo guapos que son los hombres. Estos pensamientos
siempre lograban que perdiera la concentración en mi
Sadhana, aparte de esto, no sabía bien a bien qué
era lo que realmente tenía que hacer con mi vida. Por
una parte mi corazón quería quedarse con Sai
Baba. Por otra parte, perfectamente estructurado, estaba el
proyecto de vida que había creado para mí en
México. ¿Qué rumbo debía tomar?
Cuando
decides dar el primer paso en el camino espiritual, muchas
veces se encuentran respuestas, otras más, ellas te
encuentran a ti, todo empieza a transformarse: los valores,
ideas, conceptos, sentimientos y nunca vuelves a ser como
fuiste. En estos momentos es difícil decir quién
llegarás a ser. Todas estas experiencias son una gran
oportunidad para que tu mente brinque de un lugar a otro,
tan rápido como se lo permitas, y en todo este proceso
es muy fácil confundirse. Estoy segura que esto no
únicamente sucede dentro de los senderos a la espiritualidad,
sino en todos los caminos por los cuales la vida te va llevando.
"Al
hombre le resulta muy difícil tener control sobre los
sentidos. Debido al efecto de la educación moderna,
de la inteligencia elevada y de los adelantos de la ciencia,
el hombre se ha convertido en un esclavo de sus sentidos,
incapaz de controlar su mente, el hombre está llevando
una vida de temor e ilusión. ¿De dónde
surge este temor? Donde hay error, hay temor. ¿Cuál
es el error que comete el hombre? Ha olvidado que el principio
del 'Yo' en él, es el hijo de Dios, ha olvidado que
su mente es la nieta de Dios y ha olvidado que su habla es
el bisnieto de Dios. Como ha olvidado su relación con
Dios, al hombre lo sobrecoge el temor y lo domina la ansiedad."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración de Dássara,
Prashanthi Nilayam, 29 de septiembre de 1998
El Darshan aquel día fue muy tranquilo. Estaba sentada
en el Sai Rajes Krishna Hall (nombre del Hall en el Asrham
de Brindavan), esperando a que Sai saliera, cuando de repente,
se me ocurrió ir al cuarto por un poncho , pero realmente
no supe por qué, en realidad no tenía frío.
Cuando entramos al cuarto de entrevistas Sai puso el ventilador
muy fuerte, entonces supe que Él me había enviado
por algo para abrigarme.
Esta
entrevista fue totalmente diferente de la primera. En realidad
todas lo son, pero concebí un momento mágico
de verdad. Entramos alrededor de diez mexicanos, junto con
una familia hindú completa, desde el nieto hasta el
abuelito, un estudiante de Sai y otras damas hindúes.
Sai estaba feliz de vernos ahí, comenzó a hablar
y a bromear con nosotros, materializó algunos objetos
y después nos fue llamando por grupos para pasarnos
al cuarto de entrevistas privadas.
Cuando
fue el turno de México, me levanté feliz y me
apresuré a entrar primero al cuarto, pero sentí
que alguien me tomaba del poncho sosteniéndome. Inmediatamente
y haciendo uso de toda mi baja autoestima pensé:
"¡Claro! ¿Cómo voy a entrar yo primero
que todos? ¿Con qué derecho? Si todos ellos
son muy buenos devotos, puros y buenos a comparación
mía y me detuve".
Pero cuál fue mi sorpresa al voltear la cabeza, vi
que el poncho se había atorado con la perilla de la
puerta. Era sólo eso lo que me estaba sujetando. Yo
era quien me estaba deteniendo a mí misma. Sonreí
de lo tonto de mis pensamientos porque Sai Baba no recibe
en entrevista sólo a personas santas y buenas, sino
que nos recibe a todos, no importando nuestro pasado, presente
o futuro, a todos nos da el mismo amor. Sai no ve con ojos
humanos, Él puede ver nuestros corazones, escuchar
nuestros pensamientos, conocer nuestras verdaderas intenciones
y sentimientos. Solo Él sabe a quién le concede
y a quién no, la bendición de una entrevista
y por qué. Entender los tiempos de Sai y Sus razones
para hacer las cosas, a veces es muy difícil, porque
muchas veces el curso de los acontecimientos y resultados
de algo que esperabas puede ser totalmente diferente. En mi
caso tengo fe y confianza de que Sai no se equivoca y que
suceda lo que suceda será lo mejor
aunque muchas
veces me tarde en entenderlo.
Finalmente
entré al cuarto y me senté al lado de la silla
de Sai, creyendo por supuesto que cuando Él entrara
nos acomodaría a todos y a mí me pediría
moverme de aquel lugar tan privilegiado. Y así lo hizo.
Entró y comenzó a señalar los lugares
para cada uno, pero para mi sorpresa, me dejó exactamente
ahí, junto a Él, todos mis compañeros
quedaron frente a la silla de Sai y yo a un lado, mi hombro
derecho a un centímetro del recargabrazos.
Comenzó
la entrevista, Sai hablaba con todos, una amiga de Tijuana
le tocó como 10 veces los pies, aquello era realmente
una fiesta. Cuando en la casa de tus padres hay un evento
especial lo más seguro es que ellos se dediquen a atender
a sus invitados y no pongan su atención en ti ni hablen
contigo, pero te hacen sentir que estás ahí
y que son felices por ello. Bueno, esa fue mi sensación,
pues Sai sólo volteó a verme una vez, al pasar
un rato logré comprender lo privilegiado de aquel lugar
y me dediqué a ver detalladamente a Sai, ahora sí
desde muy, muy cerquita, a menos de diez centímetros.
Su carita. Su barbilla. La fuerza de Sus manos. El brillo
de Sus ojos. Su lunar. Su pelo que es lo más fascinante,
pues en realidad no es chino completamente, tiene cabellos
lacios, cortos, largos, ondulados, parece como si todos los
tipos de Seres Humanos del mundo se hicieran presentes en
Él. Y Su aroma que es igual al de todas las flores
del mundo juntas.
Él
hablaba y reía. Todos tenían una animada charla
con Él, pero yo estaba totalmente absorta viéndolo,
no escuchaba casi nada. Cuando me di cuenta, la entrevista
había terminado y Sai caminaba hacia la puerta. Salimos
de nuevo al cuarto donde estaban los demás y después
de un rato, Sai dio por terminada la entrevista para todos
y comenzó a dar bolsitas de Vibhuti. Se puso a repartirlas
exactamente parado frente a mí. Sus piecitos casi rozándome
el poncho. Pero como no había hablado conmigo en la
entrevista privada todas mis dudas y preguntas seguían
dando vueltas en mi mente. Volteé hacia arriba y le
dije:
--¿Swami?--, pero Él simplemente me ignoró,
bajé la cabeza un poco molesta y volví a hablarle:
-- ¿Sai?--, en ese momento Él volteó
a verme y contestó:
-- ¿Sí?
Entonces le pregunté:
-- ¿Y para mí qué?--, pues Él
había hablado con todos en la entrevista privada, contestado
sus dudas e inquietudes menos conmigo. Entonces Él
me respondió:
-- Yo te veré luego, "Kurcho, Kurcho"--,
palabra en Telegú, que en español quiere decir:
"siéntate, siéntate". En ese momento
tuve la intención de levantarme, pero permanecí
sentada tratando de entender lo que me había dicho,
me dio mis bolsitas de Vibhuti mientras todos empezaban a
salir del cuarto. Mientras salía del cuarto de entrevistas,
no recuerdo muy bien qué quise decirle y lo volvía
llamar:
-- ¿Sai? --, dije muy quedito, Él me ignoró
y supe que debía seguir caminando.
Cuando
salimos, me acordé que no me había inclinado
ante Él, como en la primera entrevista y quise hacerlo.
Él estaba parado en el lumbral de la puerta del cuarto
de entrevistas, despidiendo a todos, como una madre cuando
despide a sus hijos. Me fui al suelo sobre mis rodillas para
inclinarme ante Él. Saliendo de las rejas de casa de
Sai, donde se encuentra el cuarto de entrevistas en Brindavan,
está el Hall al cual inmediatamente entré, me
arrodillé con gran devoción, los instantes trascurrían
como en un sueño. En ese momento sentí que había
encontrado algo que había perdido: mi autoestima, mi
seguridad, no entendía muy bien lo que pasaba, pero
me sentía como un diamante acabadito de pulir, mientras
lloraba de felicidad ante aquel sentimiento, le preguntaba
en mis oraciones a Sai:
-- ¿Qué me hiciste? ¿Cómo lo hiciste?
Días
después escribí una carta a mis padres contándoles
la entrevista y lo que me había ocurrido, recuerdo
que escribí:
"En los últimos tiempos he corrido tras alguien
o algo que no era yo misma, ahora camino sigilosamente tras
mi sombra y soy mucho más feliz". ¿Qué
patrones había seguido hasta ese momento? ¿En
qué parte de la travesía mi autoestima se rasgó
tanto? ¿Qué tan fuerte era? ¿Cómo
podía servir a mi país y a la humanidad? ¿Qué
amor y caridad tenía para dar? No sólo a los
demás sino a mí misma. Todos los días
son buenos para volver a empezar, cada minuto nos da una nueva
oportunidad de vida. Por que sí llegas a una estrella
sólo por llegar, te habrás perdido la experiencia
de todo el Universo.
Los
beneficios que da el silencio interior
Como
ocurrió después de la primera entrevista con
Sai Baba, un día después de esta segunda mi
voz se fue otra vez. Esta fue una gran oportunidad para entender
lo que realmente significa el silencio interior, que es mucho
más que no hablar, es tratar de lograr que tu mente
se quede callada y que se enfoque en un solo punto. Considero
que es como una especie de meditación activa. El silencio
me permitió observar mis pensamientos y llegar a la
conclusión de que realmente más del 90 % de
lo que se habla es totalmente innecesario. Es un gran ejercicio
que te ayuda a entenderte más a ti mismo. A diferencia
de la primera vez que sucedió esto, donde no sabía
muy bien lo que había pasado, la experiencia fue muy
interesante, aprendí mucho. Los que no estaban muy
contentos eran mis amigos que tenían que leer a cada
rato las pequeñas notas que escribía tratando
de comunicarme en lo esencial.
"Primero
que todo el hombre debería de mantener sus ojos y su
lengua bajo control. Al hacerlo su energía se verá
revitalizada. El poder que no se puede obtener ni con años
de penitencias, se logra cuando el hombre les da, a sus ojos
y su lengua, un uso sagrado."
Divino
Discurso por
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
Día de Gurupurnima
Prashanti Nilayam, 5 de Julio de 2001
¿Cómo estrella de cine?
Los
días posteriores de haber tenido una entrevista con
Sai Baba, son de cierta manera extraños pues uno se
convierte en el centro de atención --por así
decirlo-- de todo el Ashram. Las personas se acercan a ti
para preguntar lo que dijo Sai en la entrevista, si materializó
algún objeto, o de qué humor estaba. Cualquier
detalle que se pueda y que se quiera dar será para
todos un enorme regalo. Por esta situación es muy fácil
que uno empiece a sentirse como una estrella de cine o algo
parecido. En estos momentos cuesta trabajo recordar que uno
es solamente un instrumento para llevar un mensaje de fe a
todas aquellas personas que hayan tenido o no el privilegio
de una entrevista. Muchas veces puede venir la duda de cómo
proceder correctamente o qué decir y a quién.
En una entrevista Sai Baba puede hablar de temas generales
como: educación, filosofía, espiritualidad,
religión, historia, entre otros. Pero también
los temas de índole personal son muy comunes, como
por ejemplo: salud, matrimonio, estudios, familia. Con esto
Sai contesta dudas a las personas y da indicaciones precisas
para que uno pueda continuar con su vida siguiendo siempre
la acción correcta.
Un
sentimiento de despedida
Después
de la entrevista, no sé por qué razón,
pensé en la posibilidad de que Sai me mandaría
de regreso a México y comencé a sentir la tristeza
de una supuesta despedida. Pero, ¿A dónde iría?
Y ¿Con quién? Sentía que Sai Baba era
mi hogar y aunque Él estuviera en todas partes yo sólo
quería quedarme en India con Él. Y no es que
mi país no me gustara, soy una eterna enamorada de
México, simplemente sentía en lo más
profundo de mi corazón que no era el momento para dejar
a mi Maestro y detenerme en esta parte del camino a la espiritualidad,
al conocimiento de Dios y al cambio interior.
En
las filas para entrar al Hall
El
17 de abril escribí en mi diario: Los altercados en
las filas se tornan cada vez más constantes y difíciles.
Ayer y hoy discutí cada vez con distinta violencia.
La dinámica de las filas para entrar al Hall y tener
el Darshan de Sai Baba era un excelente pretexto para reñir
con quien estuviera más cerca de mí, para ese
entonces esa era mi especialidad, tan era así que mis
compañeras mexicanas ya no querían sentarse
conmigo porque siempre terminaba discutiendo con alguien por
cualquier cosa, como por ejemplo: que me tocaran con los pies
a la hora de estar sentadas, las normas a acatar para hacer
las filas, que si se permite apartar o no un puesto, el clima
caluroso, las personas que no dejan de hablar cuando tú
quieres leer. Cualquier pretexto era bueno.
En
el Darshan de ese día cuando Sai pasó frente
a mí, lo miré y le dije:
--Sai, por favor, ya no quiero pelear, por favor ponme hasta
la última fila, pero ya no quiero pelear.
Él ni siquiera me miró, pero para mí
todo pareció cambiar de dimensión, el movimiento
se volvió como en cámara lenta, todo era tan
suave que incluso pude oír los latidos de mi corazón.
Claramente escuché que Sai Baba me dijo en español:
--" Tienes que acostumbrarte a estar sin pelear"
--, se me comenzaron a rodar las lágrimas, cuando Sai
estaba como a cinco metros, comencé a secarme el llanto
porque recuerdo que una hermosa niñita hindú
me miraba un poco asustada.
Parecía que el tiempo se hubiera detenido, me quedé
ahí, llena de amor y con la sensación de estar
viviendo en un sueño. Al día siguiente, Sai
me puso hasta atrás del Hall y a las mujeres con quien
había peleado el día anterior las ubicó
aún más atrás. Desde aquel momento hasta
hoy, hago un esfuerzo todos los días por controlar
mi carácter, por ser paciente y tolerante. No importa
donde esté, si en India o en México, ni con
quien esté, si sola o rodeada de mil personas. No dándome
por vencida en esta gran empresa de todos los días
tengo la impresión de que contribuyo en algo a que
la Paz sea una realidad en mi casa, con mi familia, en mi
comunidad, estado, país y en el mundo entero.
"
Nuestra
oración diaria es "Que todo el mundo sea feliz"
(Loka Samastha Sukhino Bhavantu). Si todos son felices, también
ustedes están incluidos. Oramos por el bienestar, la
prosperidad y la salud de todos. Nunca deseen la mala fortuna
de ninguna otra persona. No hay lugar para el odio en este
mundo. Todos somos amigos".
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Mahashivaratri, 12 de marzo del 2002
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