Cantando a Sai Baba "Ayuda siempre, nunca hieras"
"Flores silvestrres"
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"Sai Baba"
 

"Cantando la experiencia con Sai Baba"

Parte III

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Kodaikanal

A los dos meses de estar en Brindavan, me faltaba un día para cumplir tres meses en India con Sai Baba, el tiempo se había pasado volando. Mi vida en México y su movimiento, la Maestría, el trabajo en la empresa y todo lo demás, poco a poco se iba convirtiendo en un pasado lejano. También los días de parranda con todos sus vicios eran cada vez más un recuerdo, aunque había días que saltaban gritando que no los olvidara.

En abril de 1999, Sai Baba se trasladó a Kodaikanal , un hermoso lugar con montañas y bosque que se encuentra al Sur de India, a un poco más de medio día en tren desde Bangalore, donde Sai tiene una casa en las montañas. Gran parte de los devotos que nos encontrábamos en Brindavan nos fuimos siguiendo Sus pasos. Yo iba llena de expectación y felicidad pues soy una enamorada del bosque. Nadie sabe con certeza cuándo Sai Baba dejará un lugar para trasladarse a otro, ni cuánto tiempo estará, por esta razón se comienzan a correr rumores entre los devotos, sobre el cómo y el cuándo Sai hará su próximo movimiento, esto puede llevar a pequeñas confusiones. Lo mejor es dejarse fluir con los acontecimientos, Swami mismo lo recomienda cuando nos dice:

"Amen mi incertidumbre"

La invitación a los Ashrams de Sai Baba

Para el 24 de abril estábamos ya en Kodaikanal. Entre los devotos se dice que Prashanthi Nilayam, donde Sai pasa la mayor parte del año es Su oficina, Brindavan es Su casa y Kodaikanal son Sus vacaciones, porque Sai Baba parece tener actitudes diferentes en cada uno de los tres lugares. En el primero es como un Padre amoroso y protector, en el segundo como la más tierna de las Madres y en sus "vacaciones" como un Abuelito fantástico y travieso.

El llegar a Prashanthi Nilayam, Brindavan o Kodaikanal, para ver a Sai Baba, es un gran privilegio que sólo el mismo Avatar puede otorgar. No importa si se tiene dinero o no para costear los gastos del viaje, si llevas años creyendo en Él o si llegas ahí por "casualidad", como muchos viajeros de mochila que van a recorrer India. He conocido personas que llevan muchos años siendo devotos y no han sentido la invitación para ir a India a ver a Sai Baba, y a otras que teniendo solamente una semana de haberlo conocido, llegan a India con el único objetivo de encontrarse con Él. La invitación para ver físicamente al Avatar se dirige personalmente al alma, tomando la ruta del corazón. Es posible que la mente no lo entienda pero tus deseos por ir son tan grandes que si tenemos que atravesar la mitad del mundo no importaría. Toda clase de personas podemos llegar a cualquiera de los tres Ashrams pero no todos los que sienten deseos de llagar pueden hacerlo. El ver al Avatar en persona es posible sólo si Sai Baba te invita y no es que mande invitaciones o telegramas a todo el mundo diciendo: vengan a Verme, sino que sólo Él sabe quienes pueden llegar hasta Él y quiénes no. No existen las coincidencias, nadie llega y nadie se va de Su presencia física si no es Su voluntad, en mi primer viaje yo iba por tres meses y me quedé trece.

"Todos ustedes están aquí. ¿Les he enviado alguna tarjeta de invitación? El magneto de Mi Amor les ha atraído a todos aquí. La suprema propiedad de Bhagavan es el amor, el amor ilimitado. Bhagavan no está interesado en ninguna otra propiedad. No hay riqueza en ninguna parte que exceda esto."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Festividad de Onam
Prashanti Nilayam, Septiembre 10, 2000

En Kodaikanal compartía un enorme cuarto lleno de luz en el segundo piso de una casa tipo Chalet con una amiga de Argentina y un muy querido amigo de México que radica en España. El lugar tenía una vista increíble desde donde podíamos ver el Ashram de Sai Baba y el precioso lago que está en medio de las montañas. Había un balcón donde hablábamos por horas de Sai mientras compartíamos mate y panes con queso. El Ashram de Swami en este lugar, es una casa con un patio de buen tamaño ubicado a la mitad de una montaña, frente al lago. No hay cantinas ni lugar donde alojar a los devotos, por esta razón los alimentos y un lugar donde quedarse se encuentran en el pueblo, aproximadamente a media hora caminando desde el Ashram, en las casas vecinas o en los diferentes hoteles.

El estar en las montañas me hizo muy bien, me sentía como en casa, pues recuerdo que desde pequeña el contacto con la naturaleza me ayudó a empezar a comprender conceptos como sociedad, familia, amistad y amor, pero sobre todo a tener las primeras nociones de que alguien, que no era de este mundo, había creado tanta perfección en animales y plantas, en las puestas de sol, en la lluvia y el viento. También me ayudó a hacer una nueva valorización de mi estancia en India con Sai Baba y a seguir comprendiendo mis procesos.

En esos días sentía el amor de Sai Baba en todas partes y gracias a esto, se podría decir que entré a una etapa diferente de devoción. Puesto que ya no pedía cosas materiales, como anillos de plata y amatistas al Avatar y aunque deseaba otra entrevista con toda mi alma, recuerdo que sólo le decía en mis oraciones que lo que Él me quisiera dar estaba bien para mí y que por favor me ayudara a entender Su amor por mí. Porque es fácil querer a alguien y entregarle tu amor, pero no siempre estamos acostumbrados a recibir y a entender que otros nos quieran tal y como somos, y yo, cada día me sentía más querida por Swami.

Sai Baba de Shirdi: Un descubrimiento del corazón

Cuando llegué a Kodaikanal llevaba conmigo el libro "La Vida de Sai Baba de Shirdi", de Nagesh Vasudev Gunaji, primera encarnación de Sathya Sai Baba, que un amigo me había prestado. Camilo de Venezuela, Hermano, donde quiera que estés que tu alma y tu corazón tengan Paz.
Este libro, era mi más grande tesoro, estaba decidida a leerlo en una semana, de jueves a jueves, como el mismo libro lo indica, como una ofrenda de amor a Dios. Sai Baba nos dice que cualquier cosa, por más pequeña que esta parezca, que queramos o podamos ofrecer a Dios será muy bien recibida y Lo hará muy feliz. Pueden ser cosas materiales como: un vaso con agua, una flor, una velita, o bien, regalar una sonrisa sincera, ser amable con los demás, tolerante con tus vecinos, respetar a tus padres. Estos son pequeños ejemplos de cómo podemos ofrendar a Dios. Estoy segura que entre las principales ocupaciones de este Ser Supremo, está la de ayudarnos a lograr que nuestro corazón se purifique por medio del amor, el respeto, la tolerancia y los valores humanos, para que seamos felices y contribuyamos con nuestro granito de arena a que la humanidad también lo sea. ¿Quién gana más en esta "transacción", la persona quien ofrenda o Dios? Sai nos dice: "Si das un paso hacia mí, yo daré cien hacia ti."

"Uno no debe nunca causar inconveniencia a Dios en nombre de la devoción. Si le causan disgusto a Dios, esto se reflejará sobre ustedes. La felicidad de Dios es su felicidad y vise-versa. Deben comprender la unidad de ambos. "Dios y yo somos uno". Desarrollen tal espíritu de unicidad. Hoy en día, la mayoría de los devotos son egoístas. Sólo practican la svartha bhakti. Están preocupados por su propia felicidad y no la de Dios. Dios es la personificación del amor, ese amor divino está presente en todos. Deben velar porque su amor esté siempre puro y compartirlo con todos los demás. Esto es lo que Dios espera de ustedes."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones de Ugadi


Una noche mientras leía a la luz de una sola vela, porque era común que faltara la electricidad, me pregunté: ¿Estará, Swami, contento conmigo y este nuevo Sadhana? Al día siguiente en el Darshan me tocó primera fila. Cuando Él pasó comenzó a recoger las cartas de las mujeres a mí alrededor, de repente me vio a los ojos por un segundo, el cual bastó para poder sentir su mirada entrar hasta más allá de mi alma y corazón, un contento total, entonces Él me dijo:
--Very, Very Happy --, que en español quiere decir muy, muy feliz, y siguió caminando y cuando pensé si realmente se había dirigido a mí Él volvió a decir:
-- Very, Very, Very Happy.

Cuando llegué a mi cuarto, caí en la cuenta de que apenas una noche antes me preguntaba si El Señor del Universo estaba contento con mi Sadhana de leer el libro de Shri Sai Baba de Shirdi. Y ya tenía la respuesta. Creo que Dios tiene un sinfín de maneras de lograr que los Seres Humanos estén contentos con Él, pero, ¿quién de los millones y millones de personas que habitan en el planeta se pregunta ¿si Dios está contento conmigo, con mi trabajo? ¿Estará de acuerdo en como vivo la vida que me regaló? ¿Qué hacemos para lograr que Dios esté contento con nosotros?

"Si alguien me ofrece con amor y devoción, tan sólo una hoja, una flor, un fruto o agua, aceptaré de buen agrado y con placer esa ofrenda de amor. Por provenir de un alma pura y controlada"

El Señor Krishna
Bhagavad Gita, IX-26

30 de abril

Terminé de leer el Shri Sai Satcharita en una semana, ¡qué libro tan maravilloso! Estaba fascinada de haber conocido la personalidad de Swami en su primera encarnación. A medida que leía el libro, Sai Baba iba tejiendo redecillas de oro en mi corazón llenas de amor y devoción por ese Viejito dulce como la miel y fuerte como el mar. Para cuando terminé con la lectura me encontré totalmente enamorada de este otro Sai Baba, del cual soy muy devota hasta la fecha. No podría decir a quién de los dos quiero más. Qué bueno que los dos son el mismo, si no, mi corazón tendría serios problemas.

La lectura de este precioso libro me ayudó a entender un poco más el amor de Sai por Sus devotos y también por mí. Al terminar de leer, recuerdo que fui hasta el pequeño altar que teníamos en la recámara, me hinqué ante Él y llena de emoción le agradecí por todo. Mientras hablaba con Sai Baba de corazón a corazón, sobre todos mis sentimientos, lloraba mucho, pero eran lágrimas de alegría, de cuando uno tiene la certeza de haber encontrado el motivo de su existencia.
Ahí, frente al pequeño altar, edificado con un paliacate azul, un incensario, unos jazmines medio secos y una foto de Sai pegada con cinta adhesiva, le dije a Bhagavan:
-- Yo me quedo Contigo hasta el final de esta vida y de las subsecuentes que me toque vivir. Yo Contigo siempre, yo Contigo hasta el final.

Pasó como una hora o más y ya un poco más tranquila, pero sin dejar de sentirme totalmente conmovida y feliz comí un poco de Nudels (un tipo de fideo), que el casero había preparado y me alisté para ir al Discurso, porque ese año en Kodaikanal, Sai Baba dio discurso todos los días por las tardes. Ese día fui una de las últimas personas en llegar, las Sevadales me indicaron sentarme en la orilla del patio de casa de Sai, y ahí me quedé muy quietecita, al poco rato una Sevadal se me acercó y me preguntó en inglés:
-- ¿Te vas a quedar hasta el final?
Sorprendida por aquella última frase que le había dicho a Sai frente al pequeño altar del paliacate azul y que todavía resonaba en mi cabeza, le contesté sorprendida:
-- ¿Qué?
Ella volvió a hacer la misma pregunta. Se refería hasta el final del discurso. Yo me
refería hasta el final de mi vida. Me le quedé viendo a los ojos hondamente y respondí:

-- Sí, hasta el final.

Entonces, me indicó pasa hasta el fondo del patio de la casa, que es donde Sai sale a dar su Darshan en las mañanas. Swami me regaló un espléndido lugar frente a la puerta de Su casa.

7 de mayo

Ese año celebramos en Kodaikanal el día de Eswarama, la madre humana de Sai Baba, es un día que se aprovecha para rendir homenaje a todas las Madres del mundo. En la madrugada del día 6 de mayo tuve un hermoso sueño con Swami: Estábamos en un cuarto con otras mujeres. Él se acercaba a mí y consolándome me decía:
--Todo va a salir bien, no te preocupes por nada. Al decirme esto yo me quedaba muy tranquila, pero después de un rato volteaba a verlo y le preguntaba en forma enérgica:
--¿Y mi anillo? -- a lo cual Él respondía:
--Te voy a dar un anillo pero cuando sea el momento.

Después de esto Él se paraba en la puerta del cuarto y me llamaba por mi nombre, yo salía detrás de Él, vestida de rosa, en el Darshan del día siguiente Sai regaló un hermoso sari rosa con flores anaranjadas a todas las mujeres extranjeras que asistimos al festejo.

Sai estaba de un humor maravilloso. Parecía una madre que recibe a sus hijos después de un largo viaje. Nos dio de desayunar a todos arroz dulce y salado, Él iba de aquí para allá, ordenando y supervisando todo, feliz de recibirnos, como diría mi Abuela María, parecía una gallina clueca con sus críos. Yo comía y comía, mi arroz, el de mi compañera de junto y hasta el de la mujer que estaba junto a ella y pensaba en la suerte de ser mexicana pues el arroz salado sí que picaba y ellas no estaban acostumbradas a ese tipo de comida.

De regreso a Brindavan y la llagada de Claudia

Después de una estancia maravillosa, aproximadamente de tres semanas en Kodaikanal, llena de enseñanzas nuevas y con Sai Baba de Shirdi en el corazón regresamos al Ashram de Brindavan cerca de WhiteField donde estuvimos aproximadamente un mes más. Corría el mes de junio y yo estaba por cumplir seis meses viviendo en India con Sai Baba. En esos días recibí la maravillosa noticia de que mi hermana Claudia, mi más grande apego, la niña de mis ojos, había renunciado a su trabajo, dejado la casa que rentaba y vendido su coche para alcanzarme en India. Llegaba mi hermana para estar conmigo y conocer en persona a Sai Baba. El día que llegó fue un día de fiesta para mí.

El hecho de tener su compañía fue quizá uno de los más grandes regalos que Sai me hubiera podido dar. Cuando fui al aeropuerto por ella, nos abrazamos y nos contemplamos después de meses. Nunca antes habíamos estado sin vernos por tanto tiempo. Claudia llegó en junio y se fue en noviembre. Ella vivió su propia experiencia al encontrarse con Sai Baba y fue muy valiente porque supo abrir su corazón a la posibilidad de encontrar un mundo diferente al que ella conocía, relatar su experiencia significaría escribir otro libro más, en cuyos renglones se contara la historia de una mujer que siempre ha luchado por ser feliz y dar felicidad a otros. Vivimos grandes momentos juntas, siempre respetándonos y, sobre todo, y como siempre, queriéndonos mucho.

De regreso al Nilayam

No conservo recuerdos muy específicos del mes que estuvimos en Brindavan, ni del regreso a Puttaparthi, pues me pasaba horas enteras platicando con Claudia contándole todo lo que había pasado en esos meses con Sai Baba y conmigo y abandoné temporalmente mi diario. Recuerdo que en esa época realizaba el servicio de coordinar al grupo mexicano y no porque tuviera experiencia en esto, porque yo, antes de llegar a India nunca pertenecí a la Organización Sathya Sai Baba y sólo visitaba el Centro Sai de la Abuela María de manera esporádica, sino por llevar tiempo en India. Tenía la información de quién llegaba de México, de cuántos éramos y de lo que había sucedido en los últimos cinco meses con referencia a las actividades de Swami. Realizar este servicio me dio la oportunidad de ir conociendo a devotos mexicanos, latinoamericanos y de otras partes del mundo de los cuales aprendí y sigo aprendiendo mucho. Claudia y yo rentamos dos habitaciones fuera del Ashram en un edificio al final de la calle de Samadhi. Estábamos juntas la mayor parte del día y hablábamos por horas de la vida, de nuestros procesos internos, la familia, de cómo era vivir en India y uno que otro chisme por ahí.

El conocimiento está Adentro

Un día, haciendo fila para cenar en la Cantina Occidental, el comedor estaba lleno de gente y yo estaba un poco distraída viendo todo aquel movimiento. La fila avanzó y mi lugar quedó frente al hermoso altar que ahí se pone todos los días. De repente, en mi oído, pude escuchar claramente que alguien decía la palabra "Inside" --que en español significa adentro--. El conocimiento está "Inside". Me quedé muy sorprendida y volteé a ver quién había podido ser, pero realmente nadie estaba hablando conmigo, ni siquiera mirándome.

Estuve pensando por varios días de lo que estoy segura haber oído y en su verdadero significado. Me sentía como cuando tienes una pieza fundamental de un rompecabezas y por más que busques no sabes donde acomodarla. Después de unos días caí en cuenta de que realmente el conocimiento se encuentra dentro de nosotros y no fuera, comprendí que todas las lecturas que había hecho tratando de aprender más, no eran de mucho valor si los conceptos aprendidos no se aplicaban al diario vivir y que eso sólo podía llevarse a cabo de adentro hacia fuera. Desde el corazón hacia la tierra y a todos los seres que la habitan. ¿Cuántos libros había leído en mi vida? ¿Cuántos cursos tomé? ¿Cuántas veces me había emocionado hasta las lágrimas ante un concepto, con una idea? ¿Cuántos de ellos aplicaba en mi vida? En realidad muy poco o ninguno. ¿Cómo es que los Seres Humanos tenemos una memoria tan a corto plazo? Un día encontramos en un libro, una película o en alguna charla con alguien la "llave mágica" que abre las puertas a una vida mejor pero a los pocos días, se nos olvida y seguimos viviendo como estamos acostumbrados. ¿Quién toma el riesgo? ¿Quién realmente se atreve a cambiar, a conciliar, a ser feliz? A lo mejor por esto Sai Baba lleva más de 60 años diciendo casi lo mismo en Sus discursos, predicando la misma filosofía de amor. Él no se da por vencido, Él sí tiene fe en que personas como tú y yo, encontremos esa fuerza interior, en que seamos felices con los acontecimientos de la vida y en que algún día apliquemos tan sólo un concepto de los que hemos aprendido para lograr así, una verdadera coherencia entre pensamiento, palabra y acción y así lograr que el mundo viva en Paz. Las personas que se han atrevido a dar lo mejor de ellas desde adentro, desde el corazón, como la Madre Teresa de Calcuta, el Dalai Lama, Gandhi, Martín Luther King Jr. y la misma Princesa Diana de Gales, son ejemplos de cómo se puede vivir poniendo el corazón por delante, con un poco de caridad y amor por la humanidad.

"Vuestro corazón es el asiento de Dios, por lo tanto, piensen en Dios, porque Él está instalado en vuestro corazón. No pueden esperar felicidad del mundo exterior, la bienaventuranza no se halla en el mundo material, está en vuestro interior y sí, cuando buscan dentro de ustedes, hallarán bienaventuranza."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración de Dásara,
Prashanthi Nilayam, 29 de Septiembre de 1998

El mismo mensaje volvió días más tarde cuando en el Darshan de la tarde me encontraba en primera fila del lado del Mandir, donde las mujeres forman una especie de bloque, bien conocido como "la isla" porque si te toca sentarte en el bloque, puedes tener la oportunidad de ver a Sai Baba caminando casi rumbo a ti. Cuando Swami sale a Su recorrido en el Darshan pasa primero por la alfombra donde están las mujeres, haciendo una línea recta y después rodea hacia donde se sientan los hombres para llegar al Mandir.

Recuerdo que estaba en la orilla de ésta, sólo una Sevadal encargada de la "seguridad" de Swami se encontraba frente a mí. Llevaba conmigo un pequeño libro marrón que contiene frases importantes de las enseñanzas de Sai Baba. Mientras veía a Swami caminar hacía mí, volví a escuchar claramente la palabra "Inside", pero en esta ocasión era la voz de la Sevadal que había tomado mi libro el cual dejé a mi lado, traspasando las líneas de la isla y lo señalaba con sus manos, al mismo tiempo que me decía insistentemente:
-- "Inside", "Inside" --, ella se refería a que no era un lugar adecuado para dejarlo pero como yo estaba tan concentrada en ver como el Señor del Universo venía directamente hacia mí no volteé a verla, sólo podía escuchar su voz a lo lejos, ésta me pareció una hermosa Lila de Sai. Sentí todo el poder divino rodeándome y ayudándome a entender poco a poco una de las verdades más profundas de Sus enseñanzas.

"De modo que hagan todos los esfuerzos por volver su visión hacia adentro. 'Aquel que sigue sólo su visión externa es un animal' (Pashyati Iti Pashuhu). Un verdadero ser humano es aquel que mira hacia adentro. El momento en que un animal percibe un área de tierra verde, él inmediatamente se apresura a ese lugar sin sopesar los pros y los contras. Es deber del hombre usar su poder discriminatorio y actuar de acuerdo con él."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones del Mahashivaratri
Prashanti Nilayam, 12 de Marzo 2002


Tercera Entrevista y el anillo de 5 rupias

Una tarde de Junio salí con Claudia a caminar por el pueblo de Puttaparthi, vimos aparadores y compramos recuerdos: calcomanías, plumas, medallas, con motivos de Swami. En una de las tiendas vi unos hermosos anillos plateados de aluminio con el rostro de Sai Baba a colores y el fondo azul. Recordé que un amigo de Guadalajara, quien había entrado conmigo a la segunda entrevista, le llevó un enorme anillo de oro amarillo a Swami para que Él se lo bendijera, o bien, se lo cambiara por otro, Sai lo vio y "solamente" lo bendijo con una gran palmada. Pensando en esto, compré aquel anillo de cinco rupias , y jugando conmigo misma pensé: cuando entre a una entrevista le voy a pedir a Sai que me lo cambie.

Aproximadamente un mes después, el 4 de agosto, cuando éramos 38 mexicanos en Puttaparthi, Sai Baba nos concedió una entrevista, esta sería para mí la tercera. El cuarto de entrevistas es aproximadamente de 5 x 5 metros y como éramos tantos costó trabajo acomodarnos y sentarnos en el piso.

En esta ocasión me tocó estar muy cerca de la silla marrón de Sai Baba, me sentía feliz de poder verlo tan de cerca otra vez. Él comenzó a hablar con nosotros como siempre, de excelente humor y nos preguntó si teníamos alguna pregunta de tipo espiritual que hacerle. Es muy común que al inicio de una entrevista con Sai, dé la oportunidad para hacerle preguntas de este tipo a las cuales, como el Gran Maestro Universal que es, contesta con suma sencillez.

Dios está presente en cada átomo

Una chava que estaba hasta el fondo del cuarto le preguntó:
--¿Cómo hacemos para entender Tu amor? --, Sai con toda paciencia y amor, buscó en la mesita que tiene junto a Su silla marrón, donde hay una pequeña canasta donde se dejan las cartas de las personas que entran a la entrevista, y seleccionó un sobre blanco, el cual mostró a todos los ahí presentes y dijo:
---Aquí está Dios, en todas partes está Dios, vean a Dios en todo y en todos.

Tiempo después de la entrevista comprendí que sólo Dios puede ser el creador del átomo y también de la energía que lo hace funcionar, si esto es así, y absolutamente todo lo que existe en el planeta está constituido por átomos, entonces sí, Dios está en todo lo animado e inanimado que existe en el planeta. El mundo no podría existir sin el átomo, tampoco sin Dios.

"La Divinidad reside en todo, tanto en las cosas vivas como en las inertes. Anoraneeyaan Mahatomaheeyaan, desde el microcosmos al macrocosmos, el universo entero está penetrado por la Divinidad. Este Viswa (cosmos) es la forma de la Divinidad. Desde el amanecer hasta el crepúsculo experimentamos esta forma de lo Divino, y aún así omitimos darnos cuenta de este hecho. Todo lo que sus ojos ven son formas de lo Divino. Todos los sonidos que escuchan están igualmente impregnados con la Divinidad. Aún los pensamientos en su mente son formas de lo Divino. La bienaventuranza que emana del corazón también es Divina. Cuando todo lo visto, oído, experimentado y disfrutado es Divino, qué tonto es buscar a Dios en cualquier otra parte. Están viendo a Dios en la forma del mundo a cada momento. Como carecen de sentimiento divino, ven a Dios como el mundo, en lugar de ver al mundo como Dios."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración del 74º Cumpleaños
Prashanti Nilayam, Noviembre 23 de 1999


Después de responder la pregunta, Sai comenzó a hablar con las personas, a preguntarles por su salud, sus asuntos sentimentales y de pareja, y por sus actividades de trabajo y estudio. Estas son la clase de preguntas que generalmente hace. Mis compañeros contestaban felizmente sorprendidos porque Swami siempre sabe de manera total el pasado, presente o futuro de cada uno. En un momento de la entrevista, materializó un precioso anillo con un diamante enorme y un reloj plateado que dio a cada uno de dos hermanos.

Momentos después comenzó a llamar a grupos de dos o tres personas al cuarto privado, por un momento pensé que no iba a llamarme, pues en la primera y segunda entrevista habíamos entrado todo el grupo junto al cuarto de entrevista privada. Mientras Swami hablaba con un grupo de personas, recuerdo haber cerrado los ojos y concentrándome le dije en mis oraciones:
--Señor, muchas gracias por permitirme verte tan cerca otra vez, Tu voluntad es la mía y yo sólo quiero lo que Tú me quieras dar. Sai salía del cuarto privado, se me quedó viendo fijamente y dijo:
--¡Tú! --, me señalo y después apuntó al cuarto privado. Me estaba invitando a entrar a mí también. Llevaba puesto el sari rosa que nos regaló en Kodaikanal y cuando me levanté me dijo:
--Yo te di ese sari --, me puse muy feliz de que lo recordara y como niña pequeña comencé a modelarlo. Dos segundos después, Swami me recordaba que me estaba esperando para entrar al cuarto.

De nueva cuenta fui la primera que entró, pero esta vez nadie me detuvo, ni siquiera yo misma. Segundos después de haber entrado, escuche qué Sai dijo:
--OK, Sister, come --que en español significa, muy bien hermana, ven. Era Claudia, que al verme entrar levantó su mano y le dijo a Sai Baba:
-- Swami: sister --refiriéndose a que ella era mi hermana, de esta manera, le pedía a Sai que nos diera la oportunidad de entrar juntas a la entrevista privada y así fue como pudimos entrar las dos, junto con dos mujeres más y la hija de una de ellas.

Claudia y yo quedamos frente a la silla de Sai, quien nos veía con gran amor, Se volteó conmigo y me preguntó en inglés:
--¿Cómo estás? --recordé la primera entrevista cuando Sai me preguntó lo mismo y cuán mediocre había sido mi respuesta. Entonces le dije:
--Muy, muy feliz--, a lo cual Él respondió:
--No, eso no es cierto. Tú te deprimes cuando estás en tu habitación, tienes que ser feliz, feliz, feliz -- Y sí, era cierto, hubo muchas tardes que en la soledad de mi habitación me sentía triste, no recuerdo muy bien por qué, pero así era.

Continuó hablando con las otras mujeres, cuando de repente, recordé mi anillo de 5 rupias y el juego de haber pensado que en la próxima entrevista le pediría a Sai que me lo cambiara. Comencé a ponerme muy nerviosa y me sudaban las manos. Giré el anillo entre mis dedos mientras pensaba:
--¿Cómo le voy a decir a Sai Baba que me cambie esto tan feo? --ya para entonces el anillo había pasado de ser plateado a prácticamente negro, pensé que, de animarme a pedírselo lo haría en ese momento dentro de ese cuarto, con sólo cuatro testigos y no frente de todos. ¿Y qué tal si me decía que no?
Mientras Swami hablaba con mis compañeras, me volteaba a ver de reojo y yo me ponía más nerviosa, hasta que de repente volteó rápidamente a verme y dijo:
--¿Qué, qué es lo que quieres?
Saqué el anillo de mi dedo que no dejaba de temblar y estirando el brazo se lo di. Él lo tomó y me dijo:
-- ¿Qué es esto? Esto está muy feo. ¿Lo compraste afuera, es de tres rupias?
A lo cual le conteste:
--Cinco, Swami, costó cinco rupias.
Él me dijo:
-- ¡Te robaron dos!
Como vi que ese anillo no le gustó me quite uno de plata que también traía y se lo di, ante lo cual Él me dijo:
--Este está muy feo también. Te voy a dar un anillo pero pídemelo allá afuera enfrente de todos.

Cuando dijo esto, recordé de inmediato el sueño que tuve en Kodaikanal cuando yo le preguntaba a Sai por mi anillo y Él me decía:
-- Te voy a dar un anillo pero cuando sea el momento --y Su cara, Su voz y actitud fueron exactamente igual que en el sueño.

Sai se levantó de Su silla, la entrevista privada había terminado, pero antes de salir del cuarto me llamó para decirme algo. Yo me agaché, pues mido 1.74 m. Y Sai Baba me llega al hombro y tomándome del brazo me dijo:
--Cuando salgamos Yo te voy a preguntar que qué quieres y tú me dirás que un anillo, te voy a decir que de cuantos diamantes y tu me dirás que de uno, ¿entendiste?
--Sí, Swami, sí entiendo -para mí fue maravilloso porque Sai estaba entrando al juego del anillo y se ponía de acuerdo conmigo como si fuéramos cómplices de alguna travesura.
Inmediatamente que salimos, cuando apenas estaba terminando de sentarme le dije llamándolo:
--¡Swami! --y estiré mi mano, dándole el anillo. Él, desde su silla marrón que gira, volteó conmigo y me dijo tranquilamente:
--¿Sí? ¿Qué quieres? -- y tomó el anillo.
--Un anillo Swami.
--Mmmmm -- exclamó-- ¿de cuántos diamantes?
--De uno, Swami.

Mostró el anillo a todos y les dijo:
--Ella compra sus cosas afuera y le roban su dinero, pero ¿qué ven aquí? --a lo que algunos contestaron un anillo y otros le dijeron "a ti, Swami".
Sai colocó el anillo a la altura de Su boca y dijo:
-- Sai Baba se va, y sopló tres veces en el anillo, abrió su mano y de entre Sus dedos, el anillo había desaparecido, nuevamente juntando los dedos de Su mano, dijo:
-- Sai Baba vuelve, y volvió a soplar tres veces, de entre Sus dedos apareció el anillo más hermoso que ha hecho, de oro amarillo con tres diamantes.

Yo veía todo aquello impresionada. Fue el momento más bello de mi vida. Swami me llamó diciéndome:
- Ven aquí Sath --que en español significa: "Ser". Entonces me levanté y puse ambas manos extendidas frente a Él. Temblaba tanto que Sai tomo firmemente mi muñeca derecha y con Su mano izquierda y con Su derecha, comenzó a medir el anillo dedo por dedo, finalmente lo puso en el dedo índice en tres movimientos, pues el anillo, verdaderamente me quedaba muy apretado. En esos instantes todo pareció cambiar de dimensión. Yo lloraba de emoción y de agradecimiento, era completamente feliz. En esos instantes mi corazón era el único que hablaba, este era el momento, su momento de hablar y lo estaba haciendo cara a cara con la Divinidad. Me emocionaba tener el anillo porque es algo que Sai materializa especialmente para uno, no hay dos iguales, aunque sean del mismo modelo. Pero lo más entrañable que sentí es que Sai me quería tanto como yo a Él o más. Que Él aprobaba toda mi vida y mis intentos por cambiar. Él me bendecía con este vínculo. Nunca más estaría sola.

El Padanamaskar de Swami

Cuando volvía a mi lugar a sentarme recuerdo que no dejaba de llorar de emoción. Swami continuó con la entrevista, y pasando unos momentos preguntó:

-- ¿Quién está enfermo? --y levantándose se dirigió a la mujer que estaba sentada detrás de mí, Sus pies quedaron casi rozando el sari rosa, recuerdo haber pensado:
-- ¡Este es el momento justo de hacer Padamaskar!

Pero me detuve inmediatamente pues pensé que podría lastimarlo con las enormes uñas color morado que yo acostumbraba usar. Estoy segura que Swami escuchó mis pensamientos pues inmediatamente sentí que ponía Su mano en mi cabeza y decía:
--Muy, muy buena niña.

Creo que esto fue lo más revelador para mí de la entrevista, me había llamado buena niña, a mí, que cuando llegué al Ashram en enero me sentía fuera de lugar, siempre comparando mi vida con la de los demás. Qué infinitamente bueno y dulce es mi Señor que puede ver más allá de lo que ven los ojos humanos. Inmediatamente después de esto sentí algo sobre los dedos del pie. Cuando volteé para ver que era, cuán maravillosa fue mi sorpresa al ver que cuatro dedos del pie de Sai Baba estaban sobre los míos. Subí la vista sorprendida. Él estaba mirándome lleno de amor y compasión, parecía decirme:
--Te escuché y Yo te doy mi Padamaskar.
Me quedé sumamente feliz. Desde ese momento comenzamos a ser los mejores amigos del mundo y sellábamos nuestra amistad con un apretón de dedos. Momentos después Swami comenzó a repartir bolsitas de Vibhuti, la entrevista había terminado, pero como en las dos anteriores sólo era el principio para que todo volviera a cambiar. La entrevista había superado cualquier experiencia vivida por mí hasta ese momento. Recuerdo que salí de aquel cuarto más que feliz y abracé fuertemente a mi hermana. Fue una bendición compartir con Claudia una entrevista, las dos ante el Avatar.

"…Uno debe experimentar esta bienaventuranza, que no es otra que Satchidananda. Sath es ser, el cual es eterno. Chit es conocimiento total, es decir, omnisciencia. Cuando estas dos se unen se obtiene gozo total, es decir, Satchidananda, se realiza. Como Sat, Chit y Ananda están presentes en cada individuo, se asegura que Dios está presente en cada uno en la forma de Satchidananda. Por esta razón no necesitan realizar otra forma de Sadhana (práctica espiritual) si realizan esta práctica, no necesitan abandonarla. Pero en cualquier caso entreguen su corazón a Dios."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Cumpleaños 74
Prashanti Nilayam, 23 de Noviembre de 1999


Los primeros seis meses

Para el mes de agosto había cumplido más de seis meses de vivir mi vida en India a los Pies del Avatar. Tenía amigos de todas partes del mundo a quienes me había tocado recibir y despedir, pero también había personas que, como yo, habían llegado con Sai Baba y se irían sólo cuando sintieran que fuera el momento y la voluntad de Swami. Era un hermoso grupo formado en su mayoría de latinoamericanos, gente de Venezuela, Colombia, Argentina y México. Personas con las que crecí y compartí experiencias inolvidables. Formamos una hermosa familia. Mi primera noción de lo que es la enorme Familia Sai.

Vivir y descubrir Puttaparthi era día con día una aventura. La comida Hindú, llena de sabores fuertes a especias, rica en texturas, colores y aromas. Tomar el Chai alrededor de las cuatro de la tarde. Vestir con saris, cuyas combinaciones de colores nunca antes imaginé, que hacen a la mujer una verdadera reina, de largo y con una capa. El sonido de las múltiples pulseras que utilizan las mujeres para ajuararse. Los olores de incienso a jazmín, rosa y sándalo que atrapan tus sentidos. La sonrisa blanca de los hombres con esos enormes ojos negros. La pureza y sencillez de la gente, su devoción a sus Dioses, a la familia, a la tradición. Los colores de los atardeceres, pero sobre todo, hacer mi relación con Dios una constante básica en mi vida. Dios en los amaneceres, en la tierra, en el cielo, en el agua, en el sol, en mi hermana, en mi hermano. Dios en todas partes, permeándolo todo con Su amor.

Segunda Conferencia Mundial de jóvenes

En esta época se comenzaron a hacer los preparativos en Prashanthi Nilayam para lo que sería la Segunda Conferencia mundial de Jóvenes Sai. La Organización Sathya Sai, organiza a los devotos por edades para realizar diferentes actividades. Los Bal - Vikas que son las niñas y niños menores de 18 años a los cuales se les imparte la Educación en Valores Humanos, los jóvenes que van de los 18 a los 35 años y los Adultos, de 35 años en adelante.

Recuerdo que los jóvenes que vivíamos en ese momento en Puttaparthi fuimos invitados a una reunión con el Señor John Benher, quien ocupa el puesto de Chairman de Latinoamérica, persona a cargo de la Zona 2 --en la Organización Sathya Sai el mundo está dividido en cinco zonas--, para conocer nuestras inquietudes con respecto a la Conferencia.

Yo estaba muy entusiasmada con este nuevo proyecto y deseaba poder ayudar en lo que fuera pues esperábamos aproximadamente a 8000 delegados de India y 5000 más del resto del mundo. Los delegados son las personas que asisten a los eventos que se organizan en Prashanthi Nilayam y que representan de alguna manera a su país, podríamos decir que son una especie de embajadores, cuyo cometido es el de llevar a sus países las experiencias y conclusiones de los distintos Cursos, Talleres, Conferencias y Congresos.

Un día después de haber asistido a la reunión fui al edificio donde sabía que podía encontrar al Sr. Benher y me senté en las escaleras a esperarlo. Cuando él llegó, me presenté diciendo:
--Sai Ram, Señor Benher, mi nombre es Fabiola Hernández, llevo 6 meses aquí y por favor deme trabajo.
Me acuerdo que él sonrió muy amable como siempre y me dijo:
--Puede usted ir a la cantina a hacer servicio--, a lo cual contesté:
--No, la cantina ya no por favor, quiero saber si puedo ayudar en algo en los preparativos de la Conferencia.

Comenzamos a platicar. Le conté muy brevemente de mi estancia con Sai Baba y saqué mi mejor tarjeta de presentación, le dije que era nieta de Doña María Garza a quien él conocía desde hace años. Después de unos minutos me dijo que regresara al día siguiente por la respuesta. Al día siguiente volví muy puntual para recibir la excelente noticia de que podía comenzar a colaborar en el proyecto de inmediato. Trabajar al lado del Sr. John Benher fue una experiencia muy enriquecedora, aprendí muchas cosas sobre el Ashram y sus políticas internas, sobre la Organización Sathya Sai y sobre todo a adquirir la responsabilidad de coordinar a un grupo internacional.
Llega la Abuela María

A tres semanas de que iniciara la Conferencia, Claudia y yo recibimos una noticia impresionante: mi Mamá y la queridísima Abuela María venían a India a ver a Sai Baba. Estaríamos las cuatro en la presencia del Avatar. Llegaba la Abuela María, quien es mi Gurú en los caminos de la espiritualidad, en cuanto a amar y servir a todos, en ser valiente siempre y enfrentar la vida con una sonrisa en los labios y el corazón en la mano, entre muchas cosas más. Estaríamos juntas en aquel lugar al cual ambas pertenecemos en esencia pues es el hogar donde reside nuestro corazón.

Mientras duró la Conferencia buscaba la manera de estar todo el tiempo posible con mi Abuela. Una noche, después de la cena, nos fuimos a pasear. Ella, feliz y relajada en su silla de ruedas y yo conduciendo. Platicando de Sai, escuchando los pájaros que regresan a sus árboles cada atardecer y riéndonos de cualquier ocurrencia, recorrimos las calles de Prashanthi Nilayam. Nos detuvimos frente a casa de Swami. Ella cerró los ojos, juntó las manos y se quedó en silencio. Jamás había visto una devoción tan grande y pura. Conmovida hasta las lágrimas me arrodille junto de ella. La Abuela María suspiró desde lo más profundo de su corazón y dijo:
--Bendito seas una y mil veces Sai Baba, Rey de reyes.

La creación de los mundos

Comenzamos a trabajar. Lo primero que tenía que hacerse era formar un grupo de voluntarios que aportaran ideas y sobre todo mucho entusiasmo para realizar lo que sería nuestro primer servicio que consistía en investigar vidas de personajes jóvenes de la historia universal que hubieran aportado algo al crecimiento espiritual del planeta con su ejemplo: Madre Teresa de Calcuta, Alejandro "El Grande" y Parlada, entre otros, con las cuales se hizo posteriormente un panfleto para ser repartido a los delegados.

Una de nuestras tareas más importantes fue la de participar en la creación de lo que serían los adornos para el Sai Kulwant Hall. Creamos mundos, sí, literalmente creamos los mundos, que se tenía como idea inicial, vestirían el Hall en la Conferencia. El proyecto era diseñar y construir determinado número de grandes esferas simulando mundos. Para estos proyectos colaboraron jóvenes de Argentina, Venezuela, Suiza, Colombia y México. Se nos asignaron dos cuartos en el Norte 5 para trabajar. Los más de 9 edificios que sirven para dar alojamiento a las personas que llegan a ver a Sai Baba en Prashanthy Nilayam están clasificados por norte, sur y redondos. Siempre agradeceremos la confianza de Swami, del Sr. Benher y de las autoridades del Ashram por esto.

Este proyecto nos llevo más de dos meses, pues crear un mundo, aunque sea a escala no es nada fácil y es que no sólo fue crear el modelo e irlo formando con papel, engrudo y pinturas. El principal logro consistió en ponernos de acuerdo, trabajar en equipo, tolerarnos mutuamente y crear una disciplina. Fueron proyectos fascinantes que concluyeron con gran éxito tanto en su realización como en los resultados, porque todos los que colaboramos aprendimos muchísimo. Después de concluidos los proyectos, reflexioné en cuál había sido el proceso del grupo pues todos éramos de diferente educación, vivencias y nacionalidades, pero con un solo objetivo: hacer de la palabra de Sai Baba una realidad, aterrizar Su filosofía a la vida diaria, haciendo un esfuerzo por tener tolerancia con cada uno del equipo y poner amor en el servicio. Considero que las verdaderas plataformas que sostengan el cambio que la humanidad requiere, porque hay que admitir que necesitamos un cambio, deben de ser hechas sobre la base de los cinco valores humanos: amor, verdad, paz, rectitud y no-violencia. En estos cinco conceptos se encuentra la clave. No se necesitan costosas investigaciones, ni discusiones eternas sobre el tema. El "laboratorio" está dentro de cada uno de nosotros, lo único que necesitamos es un pedacito de tu corazón.

"Debido a la pérdida de valores humanos, el mundo está dividido. Todos han de cultivar los valores humanos. Quien tiene armonía de pensamiento, palabra y acción es un verdadero ser humano. Quien tiene discrepancia entre sus pensamientos, palabras y acciones es un hombre dividido."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
En Latur, (sin fecha)


El ambiente del Ashram era muy dinámico e interesante, se escuchaban por todas partes grupos de jóvenes cantando Bhajans, ensayando alguna parte de la obra que se le presentaría a Swami en el programa cultural o realizando algún servicio. El grupo de jóvenes que se encontraban como permanentes en Puttaparthi había terminado el intenso Sadhana de la creación de los mundos y la investigación para el panfleto, gracias a esto tuvimos la oportunidad de participar en los talleres y actividades culturales.

Un día recibí un recado urgente del Señor John Behner. Cuando me reuní con él, me dio una noticia muy inesperada: El y el Señor Leonardo Gutter, de Argentina, quien es también Chairman de Latinoamérica --persona encargada de la Zona 2--, me invitaban a dar una conferencia ante el numeroso grupo de delegados extranjeros, para hablar sobre las experiencias y conclusiones del servicio que realizaron los jóvenes permanentes. El punto más importante de dicha conferencia sería el cómo motivar a los jóvenes para realizar servicio de manera desinteresada y de corazón. Sinceramente, al principio me asusté un poco. Hablar frente a tantas personas y ¿en inglés? Pero la verdad, es que el hecho de poder transmitir parte de las experiencias que habíamos vivido en el grupo de trabajo me entusiasmó mucho. El día de dicha conferencia llevaba un hermoso sari blanco que los amigos del equipo me regalaron en mi cumpleaños. Cuando llegó mi turno de hablar, me levanté, y como mi "currículum" dentro de Organización realmente no existía pues sólo llevaba seis meses en ella, el maestro de ceremonia un poco desconcertado me presentó diciendo:
--Fabiola de México --, pues previamente a nombrar a todas las demás personas que hablaron antes de mí, decía sus puestos y alguna referencia…yo, realmente no tenía ninguna.
Olvidándome de las barreras del idioma, con gran alegría y satisfacción de poder transmitir un mensaje de amor, comencé a hablar, con todo y mi no tan perfecto inglés, recuerdo que comencé diciendo:
--Es la primera vez que hablo frente a tanta gente en un idioma que no es el mío, por esta razón, no voy a utilizar mi boca para hablar, voy a utilizar mi corazón…--, así hablé sobre lo que había sido esta gran experiencia, entrelacé algunas de las anécdotas que ocurrieron en la aventura de crear los mundos y concluí diciendo:
--En realidad no importa si el servicio que te toca hacer es pequeño o grande, lo que importa es hacerlo con el corazón. Bhagavan Shri Sathya Sai Baba, en este momento, está construyendo el mundo, por favor levante la mano quien quiera participar --, fue un momento realmente hermoso y significativo, pues todos los ahí presentes levantaron la mano.

Durante la Conferencia la cual duró aproximadamente una semana, mi amada hermana Claudia dejó Puttaparthi para regresar a México. Dos días después de ella, mi Mamá y la Abuela María, dejaban Prashanthi Nilayam, horas antes de la exposición de mi conferencia en la cual tuve el honor de representar a Latinoamérica a nivel mundial en la Conferencia de Jóvenes Sai de 1999.

Sobre los Jóvenes Sai

A lo largo de la Conferencia, tuve la oportunidad de conocer a jóvenes de distintas nacionalidades, religiones y edades. Eché un vistazo a sus sentimientos y sueños, a su forma de vivir e inquietudes. Realmente me llevé gratas sorpresas al irlos descubriendo uno a uno: comprendí que no había sido la única en haber tenido situaciones difíciles en mi vida que me llevaron a crecer muy rápido, que no era la única que lloraba y a veces sentía miedo, ni que dudaba en cuanto a mí misma. Podía confiar en ellos porque no importando las diferencias entre nosotros teníamos en común lo más importante: a Sai Baba, Sus enseñanzas para vivir y encontrar la verdadera unidad en medio de tanta diversidad.

Desde que llegué a Prashanti Nilayam, a los Pies de Loto de Sai Baba, he escuchado críticas, no muy constructivas que digamos, sobre los jóvenes. Estas afirmaciones, la mayoría de las veces sin fundamentos, pueden llegar a provocar, de cierta manera, que los jóvenes, se sientan cercados, sin libertad de expresar sus ideas y sentimientos. Tengo la impresión de que esto es como encerrar a un universo dentro de una botella de cristal. Sin tomar en cuenta nuestra nacionalidad e historias de vida, todos venimos de un mundo en el cual es muy difícil crecer sin enfrentarnos a vicios, malas compañías y situaciones que unas veces nos distraen y otras nos desvían del camino que recorremos.

Es importante recordar siempre que todos somos UNO, que tenemos por techo el mismo cielo, que nos calienta el mismo sol. Si mi hermanita o hermanito se cae, en lugar de echar más tierra en su camino, será un honor ayudarle a que se ponga en pie. También vivimos la edad de esos jóvenes y únicamente buscábamos amor y aprobación. Solamente con amor es posible lograr que el mundo cambie y se vuelva un lugar maravilloso para vivir. Sai Baba no juzga, Él ama a todos y cada uno de nosotros, sin importar edad, sexo, color de piel, creencias, profesión o nacionalidad, pasado, presente o futuro. Es importante recordar que los jóvenes estamos bajo la estricta y amorosa tutela de Sai Baba, que como Él mismo lo ha dicho somos de su exclusiva responsabilidad, ya que Él tiene la Visión Divina que ve más allá de lo que los ojos humanos pueden ver.

"Las características malas que uno ve en otros no son otra cosa que el reflejo de los propios sentimientos de uno. Así que uno no tiene el derecho de encontrar faltas en otros. El que mira y busca errores en los otros es el peor pecador. La lengua se ha dado para pronunciar palabras sagradas. Ustedes no pueden siempre complacer, pero sí pueden hablar siempre complacientemente. Las manos se han dado, no para pegarle a otros, sino para ganarse la vida y ejecutar actos de caridad. La lengua se ha dado para cantar las glorias del Señor y hacer a otros felices. Los oídos se han dado, no para oír chismes vanos, sino para escuchar historias sagradas del Señor. De esta forma, el hombre deberá utilizar cada uno de sus miembros apropiadamente y santificar su vida. Hoy la ciencia ha avanzado, pero los sentidos se han contaminado. ¿Cuál es el significado de adquirir una educación que no confiere el control de los sentidos?"
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Festividad de Onam
Prashanti Nilayam, Septiembre 10, 2000

 

 

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PARTE: I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - Notas finales

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