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Kodaikanal
A
los dos meses de estar en Brindavan, me faltaba un día
para cumplir tres meses en India con Sai Baba, el tiempo se
había pasado volando. Mi vida en México y su
movimiento, la Maestría, el trabajo en la empresa y
todo lo demás, poco a poco se iba convirtiendo en un
pasado lejano. También los días de parranda
con todos sus vicios eran cada vez más un recuerdo,
aunque había días que saltaban gritando que
no los olvidara.
En
abril de 1999, Sai Baba se trasladó a Kodaikanal ,
un hermoso lugar con montañas y bosque que se encuentra
al Sur de India, a un poco más de medio día
en tren desde Bangalore, donde Sai tiene una casa en las montañas.
Gran parte de los devotos que nos encontrábamos en
Brindavan nos fuimos siguiendo Sus pasos. Yo iba llena de
expectación y felicidad pues soy una enamorada del
bosque. Nadie sabe con certeza cuándo Sai Baba dejará
un lugar para trasladarse a otro, ni cuánto tiempo
estará, por esta razón se comienzan a correr
rumores entre los devotos, sobre el cómo y el cuándo
Sai hará su próximo movimiento, esto puede llevar
a pequeñas confusiones. Lo mejor es dejarse fluir con
los acontecimientos, Swami mismo lo recomienda cuando nos
dice:
"Amen
mi incertidumbre"
La
invitación a los Ashrams de Sai Baba
Para
el 24 de abril estábamos ya en Kodaikanal. Entre los
devotos se dice que Prashanthi Nilayam, donde Sai pasa la
mayor parte del año es Su oficina, Brindavan es Su
casa y Kodaikanal son Sus vacaciones, porque Sai Baba parece
tener actitudes diferentes en cada uno de los tres lugares.
En el primero es como un Padre amoroso y protector, en el
segundo como la más tierna de las Madres y en sus "vacaciones"
como un Abuelito fantástico y travieso.
El
llegar a Prashanthi Nilayam, Brindavan o Kodaikanal, para
ver a Sai Baba, es un gran privilegio que sólo el mismo
Avatar puede otorgar. No importa si se tiene dinero o no para
costear los gastos del viaje, si llevas años creyendo
en Él o si llegas ahí por "casualidad",
como muchos viajeros de mochila que van a recorrer India.
He conocido personas que llevan muchos años siendo
devotos y no han sentido la invitación para ir a India
a ver a Sai Baba, y a otras que teniendo solamente una semana
de haberlo conocido, llegan a India con el único objetivo
de encontrarse con Él. La invitación para ver
físicamente al Avatar se dirige personalmente al alma,
tomando la ruta del corazón. Es posible que la mente
no lo entienda pero tus deseos por ir son tan grandes que
si tenemos que atravesar la mitad del mundo no importaría.
Toda clase de personas podemos llegar a cualquiera de los
tres Ashrams pero no todos los que sienten deseos de llagar
pueden hacerlo. El ver al Avatar en persona es posible sólo
si Sai Baba te invita y no es que mande invitaciones o telegramas
a todo el mundo diciendo: vengan a Verme, sino que sólo
Él sabe quienes pueden llegar hasta Él y quiénes
no. No existen las coincidencias, nadie llega y nadie se va
de Su presencia física si no es Su voluntad, en mi
primer viaje yo iba por tres meses y me quedé trece.
"Todos
ustedes están aquí. ¿Les he enviado alguna
tarjeta de invitación? El magneto de Mi Amor les ha
atraído a todos aquí. La suprema propiedad de
Bhagavan es el amor, el amor ilimitado. Bhagavan no está
interesado en ninguna otra propiedad. No hay riqueza en ninguna
parte que exceda esto."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Festividad de Onam
Prashanti Nilayam, Septiembre 10, 2000
En
Kodaikanal compartía un enorme cuarto lleno de luz
en el segundo piso de una casa tipo Chalet con una amiga de
Argentina y un muy querido amigo de México que radica
en España. El lugar tenía una vista increíble
desde donde podíamos ver el Ashram de Sai Baba y el
precioso lago que está en medio de las montañas.
Había un balcón donde hablábamos por
horas de Sai mientras compartíamos mate y panes con
queso. El Ashram de Swami en este lugar, es una casa con un
patio de buen tamaño ubicado a la mitad de una montaña,
frente al lago. No hay cantinas ni lugar donde alojar a los
devotos, por esta razón los alimentos y un lugar donde
quedarse se encuentran en el pueblo, aproximadamente a media
hora caminando desde el Ashram, en las casas vecinas o en
los diferentes hoteles.
El estar en las montañas me hizo muy bien, me sentía
como en casa, pues recuerdo que desde pequeña el contacto
con la naturaleza me ayudó a empezar a comprender conceptos
como sociedad, familia, amistad y amor, pero sobre todo a
tener las primeras nociones de que alguien, que no era de
este mundo, había creado tanta perfección en
animales y plantas, en las puestas de sol, en la lluvia y
el viento. También me ayudó a hacer una nueva
valorización de mi estancia en India con Sai Baba y
a seguir comprendiendo mis procesos.
En
esos días sentía el amor de Sai Baba en todas
partes y gracias a esto, se podría decir que entré
a una etapa diferente de devoción. Puesto que ya no
pedía cosas materiales, como anillos de plata y amatistas
al Avatar y aunque deseaba otra entrevista con toda mi alma,
recuerdo que sólo le decía en mis oraciones
que lo que Él me quisiera dar estaba bien para mí
y que por favor me ayudara a entender Su amor por mí.
Porque es fácil querer a alguien y entregarle tu amor,
pero no siempre estamos acostumbrados a recibir y a entender
que otros nos quieran tal y como somos, y yo, cada día
me sentía más querida por Swami.
Sai
Baba de Shirdi: Un descubrimiento del corazón
Cuando
llegué a Kodaikanal llevaba conmigo el libro "La
Vida de Sai Baba de Shirdi", de Nagesh Vasudev Gunaji,
primera encarnación de Sathya Sai Baba, que un amigo
me había prestado. Camilo de Venezuela, Hermano, donde
quiera que estés que tu alma y tu corazón tengan
Paz.
Este libro, era mi más grande tesoro, estaba decidida
a leerlo en una semana, de jueves a jueves, como el mismo
libro lo indica, como una ofrenda de amor a Dios. Sai Baba
nos dice que cualquier cosa, por más pequeña
que esta parezca, que queramos o podamos ofrecer a Dios será
muy bien recibida y Lo hará muy feliz. Pueden ser cosas
materiales como: un vaso con agua, una flor, una velita, o
bien, regalar una sonrisa sincera, ser amable con los demás,
tolerante con tus vecinos, respetar a tus padres. Estos son
pequeños ejemplos de cómo podemos ofrendar a
Dios. Estoy segura que entre las principales ocupaciones de
este Ser Supremo, está la de ayudarnos a lograr que
nuestro corazón se purifique por medio del amor, el
respeto, la tolerancia y los valores humanos, para que seamos
felices y contribuyamos con nuestro granito de arena a que
la humanidad también lo sea. ¿Quién gana
más en esta "transacción", la persona
quien ofrenda o Dios? Sai nos dice: "Si das un paso hacia
mí, yo daré cien hacia ti."
"Uno
no debe nunca causar inconveniencia a Dios en nombre de la
devoción. Si le causan disgusto a Dios, esto se reflejará
sobre ustedes. La felicidad de Dios es su felicidad y vise-versa.
Deben comprender la unidad de ambos. "Dios y yo somos
uno". Desarrollen tal espíritu de unicidad. Hoy
en día, la mayoría de los devotos son egoístas.
Sólo practican la svartha bhakti. Están preocupados
por su propia felicidad y no la de Dios. Dios es la personificación
del amor, ese amor divino está presente en todos. Deben
velar porque su amor esté siempre puro y compartirlo
con todos los demás. Esto es lo que Dios espera de
ustedes."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones de Ugadi
Una noche mientras leía a la luz de una sola vela,
porque era común que faltara la electricidad, me pregunté:
¿Estará, Swami, contento conmigo y este nuevo
Sadhana? Al día siguiente en el Darshan me tocó
primera fila. Cuando Él pasó comenzó
a recoger las cartas de las mujeres a mí alrededor,
de repente me vio a los ojos por un segundo, el cual bastó
para poder sentir su mirada entrar hasta más allá
de mi alma y corazón, un contento total, entonces Él
me dijo:
--Very, Very Happy --, que en español quiere decir
muy, muy feliz, y siguió caminando y cuando pensé
si realmente se había dirigido a mí Él
volvió a decir:
-- Very, Very, Very Happy.
Cuando
llegué a mi cuarto, caí en la cuenta de que
apenas una noche antes me preguntaba si El Señor del
Universo estaba contento con mi Sadhana de leer el libro de
Shri Sai Baba de Shirdi. Y ya tenía la respuesta. Creo
que Dios tiene un sinfín de maneras de lograr que los
Seres Humanos estén contentos con Él, pero,
¿quién de los millones y millones de personas
que habitan en el planeta se pregunta ¿si Dios está
contento conmigo, con mi trabajo? ¿Estará de
acuerdo en como vivo la vida que me regaló? ¿Qué
hacemos para lograr que Dios esté contento con nosotros?
"Si
alguien me ofrece con amor y devoción, tan sólo
una hoja, una flor, un fruto o agua, aceptaré de buen
agrado y con placer esa ofrenda de amor. Por provenir de un
alma pura y controlada"
El
Señor Krishna
Bhagavad Gita, IX-26
30
de abril
Terminé
de leer el Shri Sai Satcharita en una semana, ¡qué
libro tan maravilloso! Estaba fascinada de haber conocido
la personalidad de Swami en su primera encarnación.
A medida que leía el libro, Sai Baba iba tejiendo redecillas
de oro en mi corazón llenas de amor y devoción
por ese Viejito dulce como la miel y fuerte como el mar. Para
cuando terminé con la lectura me encontré totalmente
enamorada de este otro Sai Baba, del cual soy muy devota hasta
la fecha. No podría decir a quién de los dos
quiero más. Qué bueno que los dos son el mismo,
si no, mi corazón tendría serios problemas.
La
lectura de este precioso libro me ayudó a entender
un poco más el amor de Sai por Sus devotos y también
por mí. Al terminar de leer, recuerdo que fui hasta
el pequeño altar que teníamos en la recámara,
me hinqué ante Él y llena de emoción
le agradecí por todo. Mientras hablaba con Sai Baba
de corazón a corazón, sobre todos mis sentimientos,
lloraba mucho, pero eran lágrimas de alegría,
de cuando uno tiene la certeza de haber encontrado el motivo
de su existencia.
Ahí, frente al pequeño altar, edificado con
un paliacate azul, un incensario, unos jazmines medio secos
y una foto de Sai pegada con cinta adhesiva, le dije a Bhagavan:
-- Yo me quedo Contigo hasta el final de esta vida y de las
subsecuentes que me toque vivir. Yo Contigo siempre, yo Contigo
hasta el final.
Pasó
como una hora o más y ya un poco más tranquila,
pero sin dejar de sentirme totalmente conmovida y feliz comí
un poco de Nudels (un tipo de fideo), que el casero había
preparado y me alisté para ir al Discurso, porque ese
año en Kodaikanal, Sai Baba dio discurso todos los
días por las tardes. Ese día fui una de las
últimas personas en llegar, las Sevadales me indicaron
sentarme en la orilla del patio de casa de Sai, y ahí
me quedé muy quietecita, al poco rato una Sevadal se
me acercó y me preguntó en inglés:
-- ¿Te vas a quedar hasta el final?
Sorprendida por aquella última frase que le había
dicho a Sai frente al pequeño altar del paliacate azul
y que todavía resonaba en mi cabeza, le contesté
sorprendida:
-- ¿Qué?
Ella volvió a hacer la misma pregunta. Se refería
hasta el final del discurso. Yo me
refería hasta el final de mi vida. Me le quedé
viendo a los ojos hondamente y respondí:
-- Sí, hasta el final.
Entonces,
me indicó pasa hasta el fondo del patio de la casa,
que es donde Sai sale a dar su Darshan en las mañanas.
Swami me regaló un espléndido lugar frente a
la puerta de Su casa.
7
de mayo
Ese
año celebramos en Kodaikanal el día de Eswarama,
la madre humana de Sai Baba, es un día que se aprovecha
para rendir homenaje a todas las Madres del mundo. En la madrugada
del día 6 de mayo tuve un hermoso sueño con
Swami: Estábamos en un cuarto con otras mujeres. Él
se acercaba a mí y consolándome me decía:
--Todo va a salir bien, no te preocupes por nada. Al decirme
esto yo me quedaba muy tranquila, pero después de un
rato volteaba a verlo y le preguntaba en forma enérgica:
--¿Y mi anillo? -- a lo cual Él respondía:
--Te voy a dar un anillo pero cuando sea el momento.
Después de esto Él se paraba en la puerta del
cuarto y me llamaba por mi nombre, yo salía detrás
de Él, vestida de rosa, en el Darshan del día
siguiente Sai regaló un hermoso sari rosa con flores
anaranjadas a todas las mujeres extranjeras que asistimos
al festejo.
Sai
estaba de un humor maravilloso. Parecía una madre que
recibe a sus hijos después de un largo viaje. Nos dio
de desayunar a todos arroz dulce y salado, Él iba de
aquí para allá, ordenando y supervisando todo,
feliz de recibirnos, como diría mi Abuela María,
parecía una gallina clueca con sus críos. Yo
comía y comía, mi arroz, el de mi compañera
de junto y hasta el de la mujer que estaba junto a ella y
pensaba en la suerte de ser mexicana pues el arroz salado
sí que picaba y ellas no estaban acostumbradas a ese
tipo de comida.
De
regreso a Brindavan y la llagada de Claudia
Después
de una estancia maravillosa, aproximadamente de tres semanas
en Kodaikanal, llena de enseñanzas nuevas y con Sai
Baba de Shirdi en el corazón regresamos al Ashram de
Brindavan cerca de WhiteField donde estuvimos aproximadamente
un mes más. Corría el mes de junio y yo estaba
por cumplir seis meses viviendo en India con Sai Baba. En
esos días recibí la maravillosa noticia de que
mi hermana Claudia, mi más grande apego, la niña
de mis ojos, había renunciado a su trabajo, dejado
la casa que rentaba y vendido su coche para alcanzarme en
India. Llegaba mi hermana para estar conmigo y conocer en
persona a Sai Baba. El día que llegó fue un
día de fiesta para mí.
El
hecho de tener su compañía fue quizá
uno de los más grandes regalos que Sai me hubiera podido
dar. Cuando fui al aeropuerto por ella, nos abrazamos y nos
contemplamos después de meses. Nunca antes habíamos
estado sin vernos por tanto tiempo. Claudia llegó en
junio y se fue en noviembre. Ella vivió su propia experiencia
al encontrarse con Sai Baba y fue muy valiente porque supo
abrir su corazón a la posibilidad de encontrar un mundo
diferente al que ella conocía, relatar su experiencia
significaría escribir otro libro más, en cuyos
renglones se contara la historia de una mujer que siempre
ha luchado por ser feliz y dar felicidad a otros. Vivimos
grandes momentos juntas, siempre respetándonos y, sobre
todo, y como siempre, queriéndonos mucho.
De
regreso al Nilayam
No
conservo recuerdos muy específicos del mes que estuvimos
en Brindavan, ni del regreso a Puttaparthi, pues me pasaba
horas enteras platicando con Claudia contándole todo
lo que había pasado en esos meses con Sai Baba y conmigo
y abandoné temporalmente mi diario. Recuerdo que en
esa época realizaba el servicio de coordinar al grupo
mexicano y no porque tuviera experiencia en esto, porque yo,
antes de llegar a India nunca pertenecí a la Organización
Sathya Sai Baba y sólo visitaba el Centro Sai de la
Abuela María de manera esporádica, sino por
llevar tiempo en India. Tenía la información
de quién llegaba de México, de cuántos
éramos y de lo que había sucedido en los últimos
cinco meses con referencia a las actividades de Swami. Realizar
este servicio me dio la oportunidad de ir conociendo a devotos
mexicanos, latinoamericanos y de otras partes del mundo de
los cuales aprendí y sigo aprendiendo mucho. Claudia
y yo rentamos dos habitaciones fuera del Ashram en un edificio
al final de la calle de Samadhi. Estábamos juntas la
mayor parte del día y hablábamos por horas de
la vida, de nuestros procesos internos, la familia, de cómo
era vivir en India y uno que otro chisme por ahí.
El
conocimiento está Adentro
Un
día, haciendo fila para cenar en la Cantina Occidental,
el comedor estaba lleno de gente y yo estaba un poco distraída
viendo todo aquel movimiento. La fila avanzó y mi lugar
quedó frente al hermoso altar que ahí se pone
todos los días. De repente, en mi oído, pude
escuchar claramente que alguien decía la palabra "Inside"
--que en español significa adentro--. El conocimiento
está "Inside". Me quedé muy sorprendida
y volteé a ver quién había podido ser,
pero realmente nadie estaba hablando conmigo, ni siquiera
mirándome.
Estuve
pensando por varios días de lo que estoy segura haber
oído y en su verdadero significado. Me sentía
como cuando tienes una pieza fundamental de un rompecabezas
y por más que busques no sabes donde acomodarla. Después
de unos días caí en cuenta de que realmente
el conocimiento se encuentra dentro de nosotros y no fuera,
comprendí que todas las lecturas que había hecho
tratando de aprender más, no eran de mucho valor si
los conceptos aprendidos no se aplicaban al diario vivir y
que eso sólo podía llevarse a cabo de adentro
hacia fuera. Desde el corazón hacia la tierra y a todos
los seres que la habitan. ¿Cuántos libros había
leído en mi vida? ¿Cuántos cursos tomé?
¿Cuántas veces me había emocionado hasta
las lágrimas ante un concepto, con una idea? ¿Cuántos
de ellos aplicaba en mi vida? En realidad muy poco o ninguno.
¿Cómo es que los Seres Humanos tenemos una memoria
tan a corto plazo? Un día encontramos en un libro,
una película o en alguna charla con alguien la "llave
mágica" que abre las puertas a una vida mejor
pero a los pocos días, se nos olvida y seguimos viviendo
como estamos acostumbrados. ¿Quién toma el riesgo?
¿Quién realmente se atreve a cambiar, a conciliar,
a ser feliz? A lo mejor por esto Sai Baba lleva más
de 60 años diciendo casi lo mismo en Sus discursos,
predicando la misma filosofía de amor. Él no
se da por vencido, Él sí tiene fe en que personas
como tú y yo, encontremos esa fuerza interior, en que
seamos felices con los acontecimientos de la vida y en que
algún día apliquemos tan sólo un concepto
de los que hemos aprendido para lograr así, una verdadera
coherencia entre pensamiento, palabra y acción y así
lograr que el mundo viva en Paz. Las personas que se han atrevido
a dar lo mejor de ellas desde adentro, desde el corazón,
como la Madre Teresa de Calcuta, el Dalai Lama, Gandhi, Martín
Luther King Jr. y la misma Princesa Diana de Gales, son ejemplos
de cómo se puede vivir poniendo el corazón por
delante, con un poco de caridad y amor por la humanidad.
"Vuestro
corazón es el asiento de Dios, por lo tanto, piensen
en Dios, porque Él está instalado en vuestro
corazón. No pueden esperar felicidad del mundo exterior,
la bienaventuranza no se halla en el mundo material, está
en vuestro interior y sí, cuando buscan dentro de ustedes,
hallarán bienaventuranza."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración de Dásara,
Prashanthi Nilayam, 29 de Septiembre de 1998
El
mismo mensaje volvió días más tarde cuando
en el Darshan de la tarde me encontraba en primera fila del
lado del Mandir, donde las mujeres forman una especie de bloque,
bien conocido como "la isla" porque si te toca sentarte
en el bloque, puedes tener la oportunidad de ver a Sai Baba
caminando casi rumbo a ti. Cuando Swami sale a Su recorrido
en el Darshan pasa primero por la alfombra donde están
las mujeres, haciendo una línea recta y después
rodea hacia donde se sientan los hombres para llegar al Mandir.
Recuerdo
que estaba en la orilla de ésta, sólo una Sevadal
encargada de la "seguridad" de Swami se encontraba
frente a mí. Llevaba conmigo un pequeño libro
marrón que contiene frases importantes de las enseñanzas
de Sai Baba. Mientras veía a Swami caminar hacía
mí, volví a escuchar claramente la palabra "Inside",
pero en esta ocasión era la voz de la Sevadal que había
tomado mi libro el cual dejé a mi lado, traspasando
las líneas de la isla y lo señalaba con sus
manos, al mismo tiempo que me decía insistentemente:
-- "Inside", "Inside" --, ella se refería
a que no era un lugar adecuado para dejarlo pero como yo estaba
tan concentrada en ver como el Señor del Universo venía
directamente hacia mí no volteé a verla, sólo
podía escuchar su voz a lo lejos, ésta me pareció
una hermosa Lila de Sai. Sentí todo el poder divino
rodeándome y ayudándome a entender poco a poco
una de las verdades más profundas de Sus enseñanzas.
"De
modo que hagan todos los esfuerzos por volver su visión
hacia adentro. 'Aquel que sigue sólo su visión
externa es un animal' (Pashyati Iti Pashuhu). Un verdadero
ser humano es aquel que mira hacia adentro. El momento en
que un animal percibe un área de tierra verde, él
inmediatamente se apresura a ese lugar sin sopesar los pros
y los contras. Es deber del hombre usar su poder discriminatorio
y actuar de acuerdo con él."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebraciones del Mahashivaratri
Prashanti Nilayam, 12 de Marzo 2002
Tercera Entrevista y el anillo de 5 rupias
Una
tarde de Junio salí con Claudia a caminar por el pueblo
de Puttaparthi, vimos aparadores y compramos recuerdos: calcomanías,
plumas, medallas, con motivos de Swami. En una de las tiendas
vi unos hermosos anillos plateados de aluminio con el rostro
de Sai Baba a colores y el fondo azul. Recordé que
un amigo de Guadalajara, quien había entrado conmigo
a la segunda entrevista, le llevó un enorme anillo
de oro amarillo a Swami para que Él se lo bendijera,
o bien, se lo cambiara por otro, Sai lo vio y "solamente"
lo bendijo con una gran palmada. Pensando en esto, compré
aquel anillo de cinco rupias , y jugando conmigo misma pensé:
cuando entre a una entrevista le voy a pedir a Sai que me
lo cambie.
Aproximadamente
un mes después, el 4 de agosto, cuando éramos
38 mexicanos en Puttaparthi, Sai Baba nos concedió
una entrevista, esta sería para mí la tercera.
El cuarto de entrevistas es aproximadamente de 5 x 5 metros
y como éramos tantos costó trabajo acomodarnos
y sentarnos en el piso.
En
esta ocasión me tocó estar muy cerca de la silla
marrón de Sai Baba, me sentía feliz de poder
verlo tan de cerca otra vez. Él comenzó a hablar
con nosotros como siempre, de excelente humor y nos preguntó
si teníamos alguna pregunta de tipo espiritual que
hacerle. Es muy común que al inicio de una entrevista
con Sai, dé la oportunidad para hacerle preguntas de
este tipo a las cuales, como el Gran Maestro Universal que
es, contesta con suma sencillez.
Dios
está presente en cada átomo
Una
chava que estaba hasta el fondo del cuarto le preguntó:
--¿Cómo hacemos para entender Tu amor? --, Sai
con toda paciencia y amor, buscó en la mesita que tiene
junto a Su silla marrón, donde hay una pequeña
canasta donde se dejan las cartas de las personas que entran
a la entrevista, y seleccionó un sobre blanco, el cual
mostró a todos los ahí presentes y dijo:
---Aquí está Dios, en todas partes está
Dios, vean a Dios en todo y en todos.
Tiempo
después de la entrevista comprendí que sólo
Dios puede ser el creador del átomo y también
de la energía que lo hace funcionar, si esto es así,
y absolutamente todo lo que existe en el planeta está
constituido por átomos, entonces sí, Dios está
en todo lo animado e inanimado que existe en el planeta. El
mundo no podría existir sin el átomo, tampoco
sin Dios.
"La
Divinidad reside en todo, tanto en las cosas vivas como en
las inertes. Anoraneeyaan Mahatomaheeyaan, desde el microcosmos
al macrocosmos, el universo entero está penetrado por
la Divinidad. Este Viswa (cosmos) es la forma de la Divinidad.
Desde el amanecer hasta el crepúsculo experimentamos
esta forma de lo Divino, y aún así omitimos
darnos cuenta de este hecho. Todo lo que sus ojos ven son
formas de lo Divino. Todos los sonidos que escuchan están
igualmente impregnados con la Divinidad. Aún los pensamientos
en su mente son formas de lo Divino. La bienaventuranza que
emana del corazón también es Divina. Cuando
todo lo visto, oído, experimentado y disfrutado es
Divino, qué tonto es buscar a Dios en cualquier otra
parte. Están viendo a Dios en la forma del mundo a
cada momento. Como carecen de sentimiento divino, ven a Dios
como el mundo, en lugar de ver al mundo como Dios."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Celebración del 74º Cumpleaños
Prashanti Nilayam, Noviembre 23 de 1999
Después de responder la pregunta, Sai comenzó
a hablar con las personas, a preguntarles por su salud, sus
asuntos sentimentales y de pareja, y por sus actividades de
trabajo y estudio. Estas son la clase de preguntas que generalmente
hace. Mis compañeros contestaban felizmente sorprendidos
porque Swami siempre sabe de manera total el pasado, presente
o futuro de cada uno. En un momento de la entrevista, materializó
un precioso anillo con un diamante enorme y un reloj plateado
que dio a cada uno de dos hermanos.
Momentos
después comenzó a llamar a grupos de dos o tres
personas al cuarto privado, por un momento pensé que
no iba a llamarme, pues en la primera y segunda entrevista
habíamos entrado todo el grupo junto al cuarto de entrevista
privada. Mientras Swami hablaba con un grupo de personas,
recuerdo haber cerrado los ojos y concentrándome le
dije en mis oraciones:
--Señor, muchas gracias por permitirme verte tan cerca
otra vez, Tu voluntad es la mía y yo sólo quiero
lo que Tú me quieras dar. Sai salía del cuarto
privado, se me quedó viendo fijamente y dijo:
--¡Tú! --, me señalo y después
apuntó al cuarto privado. Me estaba invitando a entrar
a mí también. Llevaba puesto el sari rosa que
nos regaló en Kodaikanal y cuando me levanté
me dijo:
--Yo te di ese sari --, me puse muy feliz de que lo recordara
y como niña pequeña comencé a modelarlo.
Dos segundos después, Swami me recordaba que me estaba
esperando para entrar al cuarto.
De
nueva cuenta fui la primera que entró, pero esta vez
nadie me detuvo, ni siquiera yo misma. Segundos después
de haber entrado, escuche qué Sai dijo:
--OK, Sister, come --que en español significa, muy
bien hermana, ven. Era Claudia, que al verme entrar levantó
su mano y le dijo a Sai Baba:
-- Swami: sister --refiriéndose a que ella era mi hermana,
de esta manera, le pedía a Sai que nos diera la oportunidad
de entrar juntas a la entrevista privada y así fue
como pudimos entrar las dos, junto con dos mujeres más
y la hija de una de ellas.
Claudia
y yo quedamos frente a la silla de Sai, quien nos veía
con gran amor, Se volteó conmigo y me preguntó
en inglés:
--¿Cómo estás? --recordé la primera
entrevista cuando Sai me preguntó lo mismo y cuán
mediocre había sido mi respuesta. Entonces le dije:
--Muy, muy feliz--, a lo cual Él respondió:
--No, eso no es cierto. Tú te deprimes cuando estás
en tu habitación, tienes que ser feliz, feliz, feliz
-- Y sí, era cierto, hubo muchas tardes que en la soledad
de mi habitación me sentía triste, no recuerdo
muy bien por qué, pero así era.
Continuó
hablando con las otras mujeres, cuando de repente, recordé
mi anillo de 5 rupias y el juego de haber pensado que en la
próxima entrevista le pediría a Sai que me lo
cambiara. Comencé a ponerme muy nerviosa y me sudaban
las manos. Giré el anillo entre mis dedos mientras
pensaba:
--¿Cómo le voy a decir a Sai Baba que me cambie
esto tan feo? --ya para entonces el anillo había pasado
de ser plateado a prácticamente negro, pensé
que, de animarme a pedírselo lo haría en ese
momento dentro de ese cuarto, con sólo cuatro testigos
y no frente de todos. ¿Y qué tal si me decía
que no?
Mientras Swami hablaba con mis compañeras, me volteaba
a ver de reojo y yo me ponía más nerviosa, hasta
que de repente volteó rápidamente a verme y
dijo:
--¿Qué, qué es lo que quieres?
Saqué el anillo de mi dedo que no dejaba de temblar
y estirando el brazo se lo di. Él lo tomó y
me dijo:
-- ¿Qué es esto? Esto está muy feo. ¿Lo
compraste afuera, es de tres rupias?
A lo cual le conteste:
--Cinco, Swami, costó cinco rupias.
Él me dijo:
-- ¡Te robaron dos!
Como vi que ese anillo no le gustó me quite uno de
plata que también traía y se lo di, ante lo
cual Él me dijo:
--Este está muy feo también. Te voy a dar un
anillo pero pídemelo allá afuera enfrente de
todos.
Cuando
dijo esto, recordé de inmediato el sueño que
tuve en Kodaikanal cuando yo le preguntaba a Sai por mi anillo
y Él me decía:
-- Te voy a dar un anillo pero cuando sea el momento --y Su
cara, Su voz y actitud fueron exactamente igual que en el
sueño.
Sai
se levantó de Su silla, la entrevista privada había
terminado, pero antes de salir del cuarto me llamó
para decirme algo. Yo me agaché, pues mido 1.74 m.
Y Sai Baba me llega al hombro y tomándome del brazo
me dijo:
--Cuando salgamos Yo te voy a preguntar que qué quieres
y tú me dirás que un anillo, te voy a decir
que de cuantos diamantes y tu me dirás que de uno,
¿entendiste?
--Sí, Swami, sí entiendo -para mí fue
maravilloso porque Sai estaba entrando al juego del anillo
y se ponía de acuerdo conmigo como si fuéramos
cómplices de alguna travesura.
Inmediatamente que salimos, cuando apenas estaba terminando
de sentarme le dije llamándolo:
--¡Swami! --y estiré mi mano, dándole
el anillo. Él, desde su silla marrón que gira,
volteó conmigo y me dijo tranquilamente:
--¿Sí? ¿Qué quieres? -- y tomó
el anillo.
--Un anillo Swami.
--Mmmmm -- exclamó-- ¿de cuántos diamantes?
--De uno, Swami.
Mostró
el anillo a todos y les dijo:
--Ella compra sus cosas afuera y le roban su dinero, pero
¿qué ven aquí? --a lo que algunos contestaron
un anillo y otros le dijeron "a ti, Swami".
Sai colocó el anillo a la altura de Su boca y dijo:
-- Sai Baba se va, y sopló tres veces en el anillo,
abrió su mano y de entre Sus dedos, el anillo había
desaparecido, nuevamente juntando los dedos de Su mano, dijo:
-- Sai Baba vuelve, y volvió a soplar tres veces, de
entre Sus dedos apareció el anillo más hermoso
que ha hecho, de oro amarillo con tres diamantes.
Yo
veía todo aquello impresionada. Fue el momento más
bello de mi vida. Swami me llamó diciéndome:
- Ven aquí Sath --que en español significa:
"Ser". Entonces me levanté y puse ambas manos
extendidas frente a Él. Temblaba tanto que Sai tomo
firmemente mi muñeca derecha y con Su mano izquierda
y con Su derecha, comenzó a medir el anillo dedo por
dedo, finalmente lo puso en el dedo índice en tres
movimientos, pues el anillo, verdaderamente me quedaba muy
apretado. En esos instantes todo pareció cambiar de
dimensión. Yo lloraba de emoción y de agradecimiento,
era completamente feliz. En esos instantes mi corazón
era el único que hablaba, este era el momento, su momento
de hablar y lo estaba haciendo cara a cara con la Divinidad.
Me emocionaba tener el anillo porque es algo que Sai materializa
especialmente para uno, no hay dos iguales, aunque sean del
mismo modelo. Pero lo más entrañable que sentí
es que Sai me quería tanto como yo a Él o más.
Que Él aprobaba toda mi vida y mis intentos por cambiar.
Él me bendecía con este vínculo. Nunca
más estaría sola.
El
Padanamaskar de Swami
Cuando
volvía a mi lugar a sentarme recuerdo que no dejaba
de llorar de emoción. Swami continuó con la
entrevista, y pasando unos momentos preguntó:
--
¿Quién está enfermo? --y levantándose
se dirigió a la mujer que estaba sentada detrás
de mí, Sus pies quedaron casi rozando el sari rosa,
recuerdo haber pensado:
-- ¡Este es el momento justo de hacer Padamaskar!
Pero
me detuve inmediatamente pues pensé que podría
lastimarlo con las enormes uñas color morado que yo
acostumbraba usar. Estoy segura que Swami escuchó mis
pensamientos pues inmediatamente sentí que ponía
Su mano en mi cabeza y decía:
--Muy, muy buena niña.
Creo
que esto fue lo más revelador para mí de la
entrevista, me había llamado buena niña, a mí,
que cuando llegué al Ashram en enero me sentía
fuera de lugar, siempre comparando mi vida con la de los demás.
Qué infinitamente bueno y dulce es mi Señor
que puede ver más allá de lo que ven los ojos
humanos. Inmediatamente después de esto sentí
algo sobre los dedos del pie. Cuando volteé para ver
que era, cuán maravillosa fue mi sorpresa al ver que
cuatro dedos del pie de Sai Baba estaban sobre los míos.
Subí la vista sorprendida. Él estaba mirándome
lleno de amor y compasión, parecía decirme:
--Te escuché y Yo te doy mi Padamaskar.
Me quedé sumamente feliz. Desde ese momento comenzamos
a ser los mejores amigos del mundo y sellábamos nuestra
amistad con un apretón de dedos. Momentos después
Swami comenzó a repartir bolsitas de Vibhuti, la entrevista
había terminado, pero como en las dos anteriores sólo
era el principio para que todo volviera a cambiar. La entrevista
había superado cualquier experiencia vivida por mí
hasta ese momento. Recuerdo que salí de aquel cuarto
más que feliz y abracé fuertemente a mi hermana.
Fue una bendición compartir con Claudia una entrevista,
las dos ante el Avatar.
"
Uno
debe experimentar esta bienaventuranza, que no es otra que
Satchidananda. Sath es ser, el cual es eterno. Chit es conocimiento
total, es decir, omnisciencia. Cuando estas dos se unen se
obtiene gozo total, es decir, Satchidananda, se realiza. Como
Sat, Chit y Ananda están presentes en cada individuo,
se asegura que Dios está presente en cada uno en la
forma de Satchidananda. Por esta razón no necesitan
realizar otra forma de Sadhana (práctica espiritual)
si realizan esta práctica, no necesitan abandonarla.
Pero en cualquier caso entreguen su corazón a Dios."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Cumpleaños 74
Prashanti Nilayam, 23 de Noviembre de 1999
Los primeros seis meses
Para
el mes de agosto había cumplido más de seis
meses de vivir mi vida en India a los Pies del Avatar. Tenía
amigos de todas partes del mundo a quienes me había
tocado recibir y despedir, pero también había
personas que, como yo, habían llegado con Sai Baba
y se irían sólo cuando sintieran que fuera el
momento y la voluntad de Swami. Era un hermoso grupo formado
en su mayoría de latinoamericanos, gente de Venezuela,
Colombia, Argentina y México. Personas con las que
crecí y compartí experiencias inolvidables.
Formamos una hermosa familia. Mi primera noción de
lo que es la enorme Familia Sai.
Vivir
y descubrir Puttaparthi era día con día una
aventura. La comida Hindú, llena de sabores fuertes
a especias, rica en texturas, colores y aromas. Tomar el Chai
alrededor de las cuatro de la tarde. Vestir con saris, cuyas
combinaciones de colores nunca antes imaginé, que hacen
a la mujer una verdadera reina, de largo y con una capa. El
sonido de las múltiples pulseras que utilizan las mujeres
para ajuararse. Los olores de incienso a jazmín, rosa
y sándalo que atrapan tus sentidos. La sonrisa blanca
de los hombres con esos enormes ojos negros. La pureza y sencillez
de la gente, su devoción a sus Dioses, a la familia,
a la tradición. Los colores de los atardeceres, pero
sobre todo, hacer mi relación con Dios una constante
básica en mi vida. Dios en los amaneceres, en la tierra,
en el cielo, en el agua, en el sol, en mi hermana, en mi hermano.
Dios en todas partes, permeándolo todo con Su amor.
Segunda
Conferencia Mundial de jóvenes
En
esta época se comenzaron a hacer los preparativos en
Prashanthi Nilayam para lo que sería la Segunda Conferencia
mundial de Jóvenes Sai. La Organización Sathya
Sai, organiza a los devotos por edades para realizar diferentes
actividades. Los Bal - Vikas que son las niñas y niños
menores de 18 años a los cuales se les imparte la Educación
en Valores Humanos, los jóvenes que van de los 18 a
los 35 años y los Adultos, de 35 años en adelante.
Recuerdo
que los jóvenes que vivíamos en ese momento
en Puttaparthi fuimos invitados a una reunión con el
Señor John Benher, quien ocupa el puesto de Chairman
de Latinoamérica, persona a cargo de la Zona 2 --en
la Organización Sathya Sai el mundo está dividido
en cinco zonas--, para conocer nuestras inquietudes con respecto
a la Conferencia.
Yo
estaba muy entusiasmada con este nuevo proyecto y deseaba
poder ayudar en lo que fuera pues esperábamos aproximadamente
a 8000 delegados de India y 5000 más del resto del
mundo. Los delegados son las personas que asisten a los eventos
que se organizan en Prashanthi Nilayam y que representan de
alguna manera a su país, podríamos decir que
son una especie de embajadores, cuyo cometido es el de llevar
a sus países las experiencias y conclusiones de los
distintos Cursos, Talleres, Conferencias y Congresos.
Un
día después de haber asistido a la reunión
fui al edificio donde sabía que podía encontrar
al Sr. Benher y me senté en las escaleras a esperarlo.
Cuando él llegó, me presenté diciendo:
--Sai Ram, Señor Benher, mi nombre es Fabiola Hernández,
llevo 6 meses aquí y por favor deme trabajo.
Me acuerdo que él sonrió muy amable como siempre
y me dijo:
--Puede usted ir a la cantina a hacer servicio--, a lo cual
contesté:
--No, la cantina ya no por favor, quiero saber si puedo ayudar
en algo en los preparativos de la Conferencia.
Comenzamos
a platicar. Le conté muy brevemente de mi estancia
con Sai Baba y saqué mi mejor tarjeta de presentación,
le dije que era nieta de Doña María Garza a
quien él conocía desde hace años. Después
de unos minutos me dijo que regresara al día siguiente
por la respuesta. Al día siguiente volví muy
puntual para recibir la excelente noticia de que podía
comenzar a colaborar en el proyecto de inmediato. Trabajar
al lado del Sr. John Benher fue una experiencia muy enriquecedora,
aprendí muchas cosas sobre el Ashram y sus políticas
internas, sobre la Organización Sathya Sai y sobre
todo a adquirir la responsabilidad de coordinar a un grupo
internacional.
Llega la Abuela María
A
tres semanas de que iniciara la Conferencia, Claudia y yo
recibimos una noticia impresionante: mi Mamá y la queridísima
Abuela María venían a India a ver a Sai Baba.
Estaríamos las cuatro en la presencia del Avatar. Llegaba
la Abuela María, quien es mi Gurú en los caminos
de la espiritualidad, en cuanto a amar y servir a todos, en
ser valiente siempre y enfrentar la vida con una sonrisa en
los labios y el corazón en la mano, entre muchas cosas
más. Estaríamos juntas en aquel lugar al cual
ambas pertenecemos en esencia pues es el hogar donde reside
nuestro corazón.
Mientras
duró la Conferencia buscaba la manera de estar todo
el tiempo posible con mi Abuela. Una noche, después
de la cena, nos fuimos a pasear. Ella, feliz y relajada en
su silla de ruedas y yo conduciendo. Platicando de Sai, escuchando
los pájaros que regresan a sus árboles cada
atardecer y riéndonos de cualquier ocurrencia, recorrimos
las calles de Prashanthi Nilayam. Nos detuvimos frente a casa
de Swami. Ella cerró los ojos, juntó las manos
y se quedó en silencio. Jamás había visto
una devoción tan grande y pura. Conmovida hasta las
lágrimas me arrodille junto de ella. La Abuela María
suspiró desde lo más profundo de su corazón
y dijo:
--Bendito seas una y mil veces Sai Baba, Rey de reyes.
La
creación de los mundos
Comenzamos
a trabajar. Lo primero que tenía que hacerse era formar
un grupo de voluntarios que aportaran ideas y sobre todo mucho
entusiasmo para realizar lo que sería nuestro primer
servicio que consistía en investigar vidas de personajes
jóvenes de la historia universal que hubieran aportado
algo al crecimiento espiritual del planeta con su ejemplo:
Madre Teresa de Calcuta, Alejandro "El Grande" y
Parlada, entre otros, con las cuales se hizo posteriormente
un panfleto para ser repartido a los delegados.
Una
de nuestras tareas más importantes fue la de participar
en la creación de lo que serían los adornos
para el Sai Kulwant Hall. Creamos mundos, sí, literalmente
creamos los mundos, que se tenía como idea inicial,
vestirían el Hall en la Conferencia. El proyecto era
diseñar y construir determinado número de grandes
esferas simulando mundos. Para estos proyectos colaboraron
jóvenes de Argentina, Venezuela, Suiza, Colombia y
México. Se nos asignaron dos cuartos en el Norte 5
para trabajar. Los más de 9 edificios que sirven para
dar alojamiento a las personas que llegan a ver a Sai Baba
en Prashanthy Nilayam están clasificados por norte,
sur y redondos. Siempre agradeceremos la confianza de Swami,
del Sr. Benher y de las autoridades del Ashram por esto.
Este proyecto nos llevo más de dos meses, pues crear
un mundo, aunque sea a escala no es nada fácil y es
que no sólo fue crear el modelo e irlo formando con
papel, engrudo y pinturas. El principal logro consistió
en ponernos de acuerdo, trabajar en equipo, tolerarnos mutuamente
y crear una disciplina. Fueron proyectos fascinantes que concluyeron
con gran éxito tanto en su realización como
en los resultados, porque todos los que colaboramos aprendimos
muchísimo. Después de concluidos los proyectos,
reflexioné en cuál había sido el proceso
del grupo pues todos éramos de diferente educación,
vivencias y nacionalidades, pero con un solo objetivo: hacer
de la palabra de Sai Baba una realidad, aterrizar Su filosofía
a la vida diaria, haciendo un esfuerzo por tener tolerancia
con cada uno del equipo y poner amor en el servicio. Considero
que las verdaderas plataformas que sostengan el cambio que
la humanidad requiere, porque hay que admitir que necesitamos
un cambio, deben de ser hechas sobre la base de los cinco
valores humanos: amor, verdad, paz, rectitud y no-violencia.
En estos cinco conceptos se encuentra la clave. No se necesitan
costosas investigaciones, ni discusiones eternas sobre el
tema. El "laboratorio" está dentro de cada
uno de nosotros, lo único que necesitamos es un pedacito
de tu corazón.
"Debido
a la pérdida de valores humanos, el mundo está
dividido. Todos han de cultivar los valores humanos. Quien
tiene armonía de pensamiento, palabra y acción
es un verdadero ser humano. Quien tiene discrepancia entre
sus pensamientos, palabras y acciones es un hombre dividido."
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
En Latur, (sin fecha)
El ambiente del Ashram era muy dinámico e interesante,
se escuchaban por todas partes grupos de jóvenes cantando
Bhajans, ensayando alguna parte de la obra que se le presentaría
a Swami en el programa cultural o realizando algún
servicio. El grupo de jóvenes que se encontraban como
permanentes en Puttaparthi había terminado el intenso
Sadhana de la creación de los mundos y la investigación
para el panfleto, gracias a esto tuvimos la oportunidad de
participar en los talleres y actividades culturales.
Un
día recibí un recado urgente del Señor
John Behner. Cuando me reuní con él, me dio
una noticia muy inesperada: El y el Señor Leonardo
Gutter, de Argentina, quien es también Chairman de
Latinoamérica --persona encargada de la Zona 2--, me
invitaban a dar una conferencia ante el numeroso grupo de
delegados extranjeros, para hablar sobre las experiencias
y conclusiones del servicio que realizaron los jóvenes
permanentes. El punto más importante de dicha conferencia
sería el cómo motivar a los jóvenes para
realizar servicio de manera desinteresada y de corazón.
Sinceramente, al principio me asusté un poco. Hablar
frente a tantas personas y ¿en inglés? Pero
la verdad, es que el hecho de poder transmitir parte de las
experiencias que habíamos vivido en el grupo de trabajo
me entusiasmó mucho. El día de dicha conferencia
llevaba un hermoso sari blanco que los amigos del equipo me
regalaron en mi cumpleaños. Cuando llegó mi
turno de hablar, me levanté, y como mi "currículum"
dentro de Organización realmente no existía
pues sólo llevaba seis meses en ella, el maestro de
ceremonia un poco desconcertado me presentó diciendo:
--Fabiola de México --, pues previamente a nombrar
a todas las demás personas que hablaron antes de mí,
decía sus puestos y alguna referencia
yo, realmente
no tenía ninguna.
Olvidándome de las barreras del idioma, con gran alegría
y satisfacción de poder transmitir un mensaje de amor,
comencé a hablar, con todo y mi no tan perfecto inglés,
recuerdo que comencé diciendo:
--Es la primera vez que hablo frente a tanta gente en un idioma
que no es el mío, por esta razón, no voy a utilizar
mi boca para hablar, voy a utilizar mi corazón
--,
así hablé sobre lo que había sido esta
gran experiencia, entrelacé algunas de las anécdotas
que ocurrieron en la aventura de crear los mundos y concluí
diciendo:
--En realidad no importa si el servicio que te toca hacer
es pequeño o grande, lo que importa es hacerlo con
el corazón. Bhagavan Shri Sathya Sai Baba, en este
momento, está construyendo el mundo, por favor levante
la mano quien quiera participar --, fue un momento realmente
hermoso y significativo, pues todos los ahí presentes
levantaron la mano.
Durante
la Conferencia la cual duró aproximadamente una semana,
mi amada hermana Claudia dejó Puttaparthi para regresar
a México. Dos días después de ella, mi
Mamá y la Abuela María, dejaban Prashanthi Nilayam,
horas antes de la exposición de mi conferencia en la
cual tuve el honor de representar a Latinoamérica a
nivel mundial en la Conferencia de Jóvenes Sai de 1999.
Sobre
los Jóvenes Sai
A
lo largo de la Conferencia, tuve la oportunidad de conocer
a jóvenes de distintas nacionalidades, religiones y
edades. Eché un vistazo a sus sentimientos y sueños,
a su forma de vivir e inquietudes. Realmente me llevé
gratas sorpresas al irlos descubriendo uno a uno: comprendí
que no había sido la única en haber tenido situaciones
difíciles en mi vida que me llevaron a crecer muy rápido,
que no era la única que lloraba y a veces sentía
miedo, ni que dudaba en cuanto a mí misma. Podía
confiar en ellos porque no importando las diferencias entre
nosotros teníamos en común lo más importante:
a Sai Baba, Sus enseñanzas para vivir y encontrar la
verdadera unidad en medio de tanta diversidad.
Desde
que llegué a Prashanti Nilayam, a los Pies de Loto
de Sai Baba, he escuchado críticas, no muy constructivas
que digamos, sobre los jóvenes. Estas afirmaciones,
la mayoría de las veces sin fundamentos, pueden llegar
a provocar, de cierta manera, que los jóvenes, se sientan
cercados, sin libertad de expresar sus ideas y sentimientos.
Tengo la impresión de que esto es como encerrar a un
universo dentro de una botella de cristal. Sin tomar en cuenta
nuestra nacionalidad e historias de vida, todos venimos de
un mundo en el cual es muy difícil crecer sin enfrentarnos
a vicios, malas compañías y situaciones que
unas veces nos distraen y otras nos desvían del camino
que recorremos.
Es
importante recordar siempre que todos somos UNO, que tenemos
por techo el mismo cielo, que nos calienta el mismo sol. Si
mi hermanita o hermanito se cae, en lugar de echar más
tierra en su camino, será un honor ayudarle a que se
ponga en pie. También vivimos la edad de esos jóvenes
y únicamente buscábamos amor y aprobación.
Solamente con amor es posible lograr que el mundo cambie y
se vuelva un lugar maravilloso para vivir. Sai Baba no juzga,
Él ama a todos y cada uno de nosotros, sin importar
edad, sexo, color de piel, creencias, profesión o nacionalidad,
pasado, presente o futuro. Es importante recordar que los
jóvenes estamos bajo la estricta y amorosa tutela de
Sai Baba, que como Él mismo lo ha dicho somos de su
exclusiva responsabilidad, ya que Él tiene la Visión
Divina que ve más allá de lo que los ojos humanos
pueden ver.
"Las
características malas que uno ve en otros no son otra
cosa que el reflejo de los propios sentimientos de uno. Así
que uno no tiene el derecho de encontrar faltas en otros.
El que mira y busca errores en los otros es el peor pecador.
La lengua se ha dado para pronunciar palabras sagradas. Ustedes
no pueden siempre complacer, pero sí pueden hablar
siempre complacientemente. Las manos se han dado, no para
pegarle a otros, sino para ganarse la vida y ejecutar actos
de caridad. La lengua se ha dado para cantar las glorias del
Señor y hacer a otros felices. Los oídos se
han dado, no para oír chismes vanos, sino para escuchar
historias sagradas del Señor. De esta forma, el hombre
deberá utilizar cada uno de sus miembros apropiadamente
y santificar su vida. Hoy la ciencia ha avanzado, pero los
sentidos se han contaminado. ¿Cuál es el significado
de adquirir una educación que no confiere el control
de los sentidos?"
Divino Discurso por
Bhagavan Shri Sathya Sai Baba
Festividad de Onam
Prashanti Nilayam, Septiembre 10, 2000
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